La Junta de Personal Docente de Cantabria comparece hoy en rueda de prensa, coincidiendo con el cumplimiento de 111 días desde la última mesa de negociación mantenida con el consejero de Educación, Pablo Silva. En este prolongado parón sin diálogo alguno, la Consejería ha tomado decisiones unilaterales que afectan directamente al profesorado, como el envío a los centros educativos de nuevas instrucciones para la organización del personal especialista en Pedagogía Terapéutica (PT) y Audición y Lenguaje (AL).
Además, en este tiempo se ha presentado el Anteproyecto de Ley de Autoridad Docente y Convivencia Escolar, se han discutido las plantillas para el próximo curso escolar sin que se haya aplicado ninguna reducción de ratios, y se ha intentado, según denuncian, «dinamitar» el actual sistema de oposiciones para acceder a la función pública docente. La Junta pone en cuestión la denominada «Cláusula Silva», a la que califican de «trampa inaudita» por condicionar la adecuación retributiva del profesorado a cuestiones parlamentarias que nada tienen que ver con la plantilla educativa.
Interpelan directamente al consejero Silva y a la presidenta María José Sáenz de Buruaga sobre por qué el resto de trabajadores públicos de la comunidad autónoma sí están recibiendo este año el siguiente escalón de su adecuación salarial, a pesar de que no se han aprobado nuevos presupuestos generales, mientras que a docentes se les niega ese mismo derecho. «¿Por qué este Gobierno decidió tomar al profesorado cántabro como rehenes salariales y provocar un conflicto que se prolonga ya más de un año, encaminándonos hacia los 18 meses sin actualización autonómica de sueldo?», se preguntan desde la Junta.
En los últimos días, el propio consejero Silva ha destacado públicamente que Cantabria ocupa el tercer puesto entre las comunidades autónomas con menor tasa de abandono escolar temprano y es la primera en menor segregación socioeconómica en la Educación Secundaria Obligatoria (ESO). Como él mismo ha reconocido, estos logros demuestran que «tenemos buenos docentes que son pieza clave de la Educación Pública». La Junta valora este cambio en el tono retórico hacia el profesorado, pero advierte que lo que reclaman a estas alturas no son palabras, sino medidas concretas que se materialicen en mejoras reales.
Para presionar en esa dirección y poner fin a lo que consideran un ninguneo prolongado, la Junta de Personal Docente ha anunciado una nueva fase de movilizaciones de la Marea Verde, que culminará con una gran manifestación el sábado 14 de marzo por las calles del centro de Santander. Han dejado claro que las protestas no cesarán hasta que el Gobierno abandone su unilateralidad y se siente a negociar acuerdos con esta representación del profesorado que sirvan para mejorar las condiciones laborales y educativas en la Educación Pública de Cantabria.














