La tasa de abandono escolar temprano en Cantabria se situó en 2025 en el 8,9% , una cifra prácticamente estable respecto a los últimos ejercicios y que se mantiene a la comunidad entre las que mejores resultados presentan en el conjunto del país. Estos datos, publicados por el Instituto Nacional de Estadística a partir de la última Encuesta de Población Activa (EPA) , colocando a Cantabria como la tercera autonomía con menor abandono educativo , solo por detrás de Navarra y el País Vasco, y en niveles similares a la media de la Unión Europea.
La tasa mide el porcentaje de jóvenes de 18 a 24 años que abandonan los estudios sin haber completado Bachillerato o Formación Profesional de grado medio —hayan terminado o no la ESO—, por lo que un valor por debajo del 9% se considera un indicador de fortaleza del sistema educativo.
El consejero de Educación, Formación Profesional y Universidades, Sergio Silva (PP) , valoró estos resultados como una muestra de la “buena salud” del sistema educativo cántabro. A su juicio, el avance es fruto del impulso de programas de apoyo al alumnado más vulnerable, como el PROA+ , y de la transformación de la FP , que —según dijo— “abre nuevas oportunidades hacia un futuro laboral de calidad”.
También el delegado del Gobierno en Cantabria, Pedro Casares (PSOE) , destacó la evolución positiva, subrayando el papel de la Formación Profesional como “una ventana sólida de empleabilidad para la juventud cántabra”.
A nivel nacional, la tasa de abandono escolar se redujo dos décimas en 2025, hasta el 12,8% , el mejor dato de la serie histórica, aunque aún por encima del objetivo del 9% fijado por la Unión Europea para 2030 . Hace apenas una década, España superó el 20%, y durante la crisis económica de 2008 llegó a triplicar la media actual. Las diferencias entre territorios son notables: entre el País Vasco (6%) y Murcia (más de 23%) median 17 puntos porcentuales .
Cantabria, que ya partía de mejores niveles que la media estatal, ha mantenido una tendencia descendente constante salvo ligeros repuntes puntuales. Hace quince años superaba el 21% , y desde entonces su reducción ha sido progresiva y sostenida , cumpliendo con los objetivos europeos en materia educativa.
El informe también revela diferencias por sexo . En Cantabria, la tasa alcanza el 11,7% entre los hombres y el 5,7% entre las mujeres , una brecha de seis puntos que reproduce la diferencia observada a escala nacional. Desde la Delegación del Gobierno advierten de que la brecha de género, aunque estable, sigue siendo “significativa”.
Pese a este matiz, el dato general se considera un motivo de orgullo institucional. “Quizás sea el indicador más relevante para medir el éxito de un sistema educativo, incluso por encima de otros relacionados con la inversión o las ratios”, afirmó el consejero Silva, convencido de que una mayor permanencia del alumno en el aula amplía sus oportunidades de futuro .
El titular de Educación aprovechó para destacar el peso que ha adquirido la Formación Profesional en los últimos años —con cifras récord de matriculación—, así como el valor de la escuela rural y el papel de los estudios universitarios dentro del conjunto del sistema educativo.
“Cantabria se consolida como ejemplo de calidad educativa”, insistió Silva, recordando que, además de ocupar el tercer puesto en el ranking autonómico de menor abandono , la comunidad presenta la ratio más baja del país de alumnos por profesor (9,1) , según los últimos datos oficiales.
No obstante, el consejero también expresó su preocupación por la caída de la natalidad , que repercute directamente en la población escolar. Según recordó, en la última década “la comunidad ha perdido un 16% del alumnado matriculado”, y las proyecciones del Consejo Escolar de Cantabria apuntan a que, de mantener esta tendencia, la cifra podría descender hasta un 30% entre 2013 y 2037 .
“Tenemos un sistema que crece en calidad, pero que se enfrenta al desafío de la demografía”, resumió Silva.














