La alcaldesa de Santander, Gema Igual (PP), ha cerrado filas este jueves con su equipo y ha descartado cesar al concejal de Recursos Humanos, Daniel Portilla, y al director general del área, Juan Dañobeitia, tras las críticas de la oposición y de los sindicatos por la gestión del personal municipal. “No voy a contemplar echar ni al concejal ni al director; lo que voy a contemplar es pedirles que hagan lo mejor posible su trabajo”, afirmó en el pleno, zanjando de forma tajante el debate.
Durante la sesión, los grupos PSOE, PRC e Izquierda Unida defendieron tres mociones en las que reclamaban la salida de ambos responsables, denuncia que se produce tras meses de tensiones laborales y después de que la Junta de Personal solicitara formalmente su dimisión. Las propuestas no prosperaron: el PP, que gobierna con mayoría absoluta, votó en contra y Vox optó por la abstención.
En las gradas del salón de plenos, representantes sindicales exhibieron carteles rojos con el mensaje “Ejecución de los acuerdos ya”, recordando los compromisos que, a su juicio, siguen sin cumplirse. Los sindicatos calculan que el Ayuntamiento tiene más de un 35% de las plazas sin cubrir, una situación que atribuyen a la falta de planificación y a la parálisis en los procesos de selección.
La gota que ha colmado el vaso, según oposición y sindicatos, fue la anulación del examen para diez plazas de auxiliar administrativo, prevista para el 24 de enero y suspendida por una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria (TSJC) que declaró caducada la convocatoria de 2022, derivada de la Oferta de Empleo Público de 2019.
Críticas cruzadas en el pleno
El portavoz socialista Daniel Fernández describió la situación como “grave y prolongada” y acusó al Ejecutivo local de “negligencia política”. “Esto no es un error técnico, sino una cadena de errores que demuestran falta de control y liderazgo. Cuando uno no está a la altura, debe asumir responsabilidades”, subrayó. Además, cuestionó la legitimidad de ciertos puestos de libre designación en el área de Personal y su compatibilidad con tareas reservadas a funcionarios.
Desde el PRC, la concejala María Victoria Fernández denunció que la plantilla municipal “se encuentra en colapso” y reprochó al PP haber permitido que caducaran “con desprecio y desidia” procesos de empleo que afectaban a más de un millar de aspirantes. “Esto supone un caos y un perjuicio para todos los santanderinos”, afirmó.
El edil de Izquierda Unida, Keruin Martínez, repasó los conflictos laborales registrados desde 2015 y aseguró que la crisis actual es “estructural”. “La sentencia es la gota que colma el vaso. El concejal no ha avanzado ni en modernización ni en mejora de la gestión. La situación requiere un cambio de rumbo y de responsables”, defendió.
Por su parte, Vox no presentó moción propia, pero sí propuso tres transaccionales a las de otros grupos, de las que solo prosperó una del PRC que pedía evaluar las ofertas públicas de empleo y los puestos vacantes. Su portavoz, Laura Velasco, pidió un plan realista para cubrir las plazas “prioritarias” y denunció que la administración local “se dirige al colapso”. “Aquí las cosas directamente no van, y el PP lo sabe de sobra”, apuntó.
La defensa del equipo de gobierno
Portilla respondió visiblemente molesto. Aseguró que las mociones de censura “pretenden convertir el cumplimiento de una sentencia judicial en una irresponsabilidad política”, y calificó las críticas de “oportunistas”. “Las sentencias no se negocian, no se votan y no se eluden: se cumplen”, insistió.
La alcaldesa, por su parte, defendió la actuación de su equipo y tachó de “acusaciones injustas” las palabras de la oposición. “Lo que contemplo es pedir que todos trabajemos lo mejor posible, mirando por el bien general. Cuando nos equivoquemos, pediremos perdón, pero sin perjudicar a nadie ni obtener beneficios personales”, replicó Igual, que acusó al PSOE de “utilizar el conflicto con fines partidistas”.
El futuro político de Igual, en el aire
Durante el debate, el portavoz socialista deslizó una insinuación sobre el futuro político de Gema Igual, apuntando la posibilidad de que la alcaldesa no optara a la reelección y que pudiera incorporarse al equipo del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, en Madrid. “No sé si se va a ir a Madrid”, dijo Daniel Fernández en tono irónico, comentario al que se sumó el edil de IU.
Igual respondió entre sonrisas, negando la mayor: “Qué ganas tienen de que me vaya a Madrid. Las llamadas a Madrid las hacen ustedes, no yo”, replicó antes de cerrar el debate. La alcaldesa —que lleva 23 años en política municipal y casi una década al frente del Ayuntamiento— volvió así a esquivar los rumores que en los últimos meses circulan en los círculos políticos sobre su futuro profesional.
Vox consigue aprobar una moción en el pleno
Aunque el foco de la sesión estuvo en el área de Personal, el pleno aprobó por unanimidad una propuesta de Vox para ampliar las obras del barrio de Rucandial, recién finalizadas con una inversión de unos 600.000 euros. La moción solicita un estudio de mejoras en seguridad vial, señalización y prevención de inundaciones.
En cambio, el PP tumbó el resto de mociones, incluida una del PSOE que pedía la apertura de un Servicio de Urgencias de Atención Primaria (SUAP) en Peñacastillo y Campogiro; otra del PRC sobre la retirada de vehículos abandonados; y una de IU contra el acuerdo comercial UE-Mercosur.
La concejala de Medio Ambiente, Margarita Rojo, justificó la negativa de su grupo señalando que el pacto “solo será útil si protege de forma efectiva al sector primario español” y recordó que el PP “ha impulsado cláusulas de salvaguarda para garantizar esos intereses”.













