La dirección de Teka ha propuesto una indemnización de 28 días por año trabajado con un tope de 12 mensualidades para los empleados menores de 61 años afectados por el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que la compañía pretende aplicar en sus centros de trabajo en España. En total, el expediente contempla la supresión de 99 empleos, de los que 47 corresponden a la fábrica de Santander, 26 a la de Zaragoza, 22 al centro logístico de Alcalá de Henares y cuatro a las oficinas centrales.
Según ha informado la representación sindical, la empresa —propiedad del grupo multinacional Midea— ha planteado también planes de renta para los trabajadores de mayor edad: el 75% del salario neto hasta la jubilación para los mayores de 61 años y el 50% para quienes tengan entre 58 y 60 años.
Estas propuestas fueron trasladadas este miércoles a los sindicatos en el marco de la tercera reunión de negociación del ERE. Tras el encuentro, UGT, CCOO y CSIF reiteraron su rechazo al expediente y se ratificaron en la “inexistencia de las causas” que la compañía esgrime para justificarlo. En un comunicado conjunto, denunciaron que la dirección “sigue sin poder acreditar los motivos por los que pretende aplicar esta medida, ni explicar el supuesto problema que dice querer resolver”.
Los representantes de los trabajadores han entregado a la empresa un informe técnico que, según detallan, demuestra que la reducción de plantilla planteada haría inviable el cumplimiento de los planes de producción previstos para el presente ejercicio.
Por otro lado, la multinacional volvió a plantear la externalización del almacén de repuestos de Santander hacia Valencia, así como la subcontratación del Call Center de Usuario Final (CAU) y de parte del Centro de Operaciones con Clientes (COC) situados en Alcalá de Henares. Ante ello, los sindicatos mantienen una postura “firme en contra”, al considerar que estas decisiones “ponen en riesgo la competitividad de la compañía”.
Desde las organizaciones sindicales critican además que la dirección “no haya sabido responder” a las principales cuestiones planteadas por la parte social y califican la oferta económica como “muy alejada de los intereses de los trabajadores y de la realidad social”.
La empresa ha convocado una nueva reunión el próximo 28 de enero, en la que participarán responsables de las plantas de Santander y Zaragoza, así como del área de servicios de atención al cliente, con el objetivo de continuar las negociaciones.













