Un equipo del Instituto de Física de Cantabria (CSIC-Universidad de Cantabria) ha liderado la creación del primer conjunto global de datos basado en modelos climáticos regionales que identifica y compara áreas urbanas y sus entornos rurales en 41 grandes ciudades de todo el mundo. Este avance, fundamental para evaluar cómo el cambio climático impacta específicamente en las megaciudades y afecta a millones de habitantes, se publica en Scientific Data y npj Urban Sustainability del grupo Nature.
El trabajo, enmarcado en el proyecto internacional CORDEX (Coordinated Regional Climate Downscaling EXperiment) del Programa Mundial de Investigación del Clima, cuenta con la participación de Javier Díez-Sierra, Josipa Milovac, Yaiza Quintana y Jesús Fernández del Grupo de Clima y Ciencia de Datos del IFCA, junto a investigadores europeos y latinoamericanos. Jesús Fernández explica que, aunque los modelos globales predicen alteraciones climáticas a escala continental o polar, los regionales son necesarios para escalas urbanas donde se concentra la población, pese a que las ciudades ocupan poco espacio en estas simulaciones.
El estudio se centra en el fenómeno de la ‘isla de calor urbana’, por el que las ciudades son más cálidas que sus alrededores rurales debido a materiales constructivos y morfología urbana. «Las ciudades retienen más calor durante la noche, generando diferencias de varios grados según la anchura de calles, altura de edificios o materiales empleados», detalla Fernández. El nuevo algoritmo delimita objetivamente áreas urbanas en ciudades como Tokio, Buenos Aires o París, comparándolas según tamaño, clima y cercanía a la costa, donde las brisas atenúan el efecto.
La metodología permite analizar cómo factores urbanos y climáticos influyen en las islas de calor, identificando deficiencias en los modelos actuales. «Esperamos que este trabajo impulse mayor atención a las ciudades en futuras generaciones de simulaciones», afirma el investigador, que participa en un estudio piloto de CORDEX sobre entornos urbanos. El próximo ciclo del IPCC dedicará un informe especial al cambio climático en ciudades, coordinado por José Manuel Gutiérrez, jefe del grupo del IFCA.
Estos datos facilitarán análisis de escenarios futuros en urbes y apoyarán decisiones para ciudades más resilientes. «Podemos evaluar efectos de tejados verdes o más arbolado en avenidas para modificar temperatura y humedad», concluye Fernández, subrayando que aún hay tiempo para actuar hacia núcleos urbanos sostenibles e habitables.












