El 73% del profesorado no universitario de Cantabria afirma haber detectado un incremento en las agresiones verbales y/o físicas del alumnado, según el macroestudio estatal sobre la situación educativa y el malestar docente elaborado por STEs-Intersindical. Pese a su elevado porcentaje, este es el dato más bajo de España, por debajo de la media nacional que se sitúa en el 83,15%.
Las comunidades con mayores niveles de conflictividad percibida son Navarra (95,65%), Ceuta (92,59%) y Extremadura (90,48%), de acuerdo con las conclusiones del informe, basado en más de 13.200 encuestas al profesorado de enseñanzas públicas no universitarias en todo el país.
Desde el sindicato alertan de que el aumento de estos episodios afecta directamente al clima en las aulas. “La normalización de las faltas de respeto y las agresiones está generando un desgaste profesional creciente”, advierten los responsables de STEs-Intersindical, que reclaman políticas educativas que refuercen la convivencia y el respaldo institucional al profesorado.
Ratios elevadas y pérdida de reconocimiento
El estudio también señala el impacto de las altas ratios de alumnado por aula en la calidad educativa. En Cantabria, el 90,56% del profesorado considera que el número de estudiantes por clase no permite atender adecuadamente la diversidad, un porcentaje algo inferior al de comunidades como Cataluña (97,50%) o Madrid (95,41%), aunque inferior al rechazo unánime que se da en Euskadi (100%).
El sindicato sostiene que esta situación “complica la labor docente y agudiza los problemas de convivencia”, especialmente en aulas cada vez más heterogéneas.
En cuanto al reconocimiento social, el 91,11% de los docentes cántabros cree que las familias no valoran suficientemente su trabajo, una percepción que supera la media estatal (88,33%) y que, según STEs-Intersindical, “incrementa la tensión y el malestar cotidiano en los centros”.
Asimismo, el 91,56% de los encuestados asegura no sentirse respaldado por la Administración educativa, aunque este porcentaje sigue siendo algo inferior al de comunidades como Euskadi (95%). En opinión del sindicato, esta sensación de desamparo agrava la percepción de vulnerabilidad ante los conflictos.
Otro de los datos más llamativos en Cantabria es el rechazo casi unánime a la carga burocrática: el 95,11% del profesorado considera que la documentación exigida “consume tiempo y energía que deberían destinarse a la enseñanza directa”.
Respecto al ámbito salarial, el 87,67% de los docentes cántabros estima que su retribución no es adecuada, en línea con la media nacional (88,34%). STEs-Intersindical vincula esta percepción a “la pérdida continuada de poder adquisitivo y al escaso reconocimiento institucional de la labor docente”.
A pesar de ello, el 64,78% del profesorado de la comunidad califica su trabajo como “digno”, una cifra superior a la media estatal (54,60%), aunque el informe refleja un deterioro general de las condiciones laborales.
Panorama nacional
En el conjunto de España, el estudio revela que el 82,62% de los docentes valora el clima de las aulas como conflictivo o complicado, y el 83,15% percibe un aumento de las agresiones verbales o físicas por parte del alumnado.
También el 76,66% de los profesores afirma que se incrementan las agresiones provenientes de las familias, mientras que más de tres cuartas partes del profesorado (75,66%) considera que las administraciones no están apostando lo suficiente por la escuela pública.
Además, el 95,74% denuncia la “asfixiante burocracia” que resta tiempo a la dedicación docente, el 91,83% reclama ratios más bajas, y el 77,82% reconoce que el exceso de trabajo repercute en su conciliación familiar y bienestar emocional.
Por último, el estudio subraya que el 88,33% del profesorado cree que la sociedad “no reconoce ni valora adecuadamente su profesión”, y que el 91,89% considera que el salario docente no se ha actualizado conforme al IPC, lo que sigue afectando al atractivo y estabilidad del sector educativo.














