El Rayo Cantabria protagonizó un partido de emociones fuertes en el estadio Adolfo Suárez de Ávila, donde arrancó un valioso empate (3-3) en la decimoséptima jornada del Grupo I de Segunda Federación. El conjunto dirigido por Ezequiel Loza se sobrepuso hasta en dos ocasiones a los golpes del Real Ávila y salvó un punto gracias a la inspiración de Izan Yurrieta, autor de dos de los tres goles y héroe del tiempo añadido.
El inicio fue equilibrado, con los dos equipos midiéndose entre la densa niebla que envolvía el campo. El filial racinguista golpeó primero tras varios avisos, incluido un disparo al larguero de Santi Franco. Fue en el minuto 34 cuando Izan, tras asistencia del propio Santi, adelantó a los cántabros (0-1). Sin embargo, el Ávila reaccionó de inmediato: Carlos Pascual y Markitos voltearon el marcador con goles en el 37 y 39, dejando el duelo en 2-1 al descanso.
En la segunda parte, el Rayo volvió a recuperar el pulso. Chino firmó el empate en el minuto 65, pero la alegría apenas duró cuatro minutos, el tiempo que tardó Gonzalo Serrano en batir a Álvaro Jiménez para devolver la ventaja a los locales (3-2). Cuando la derrota parecía asegurada, Izan Yurrieta apareció de nuevo en el descuento para colocar el definitivo 3-3 con un remate que hizo justicia al esfuerzo visitante.
El técnico Ezequiel Loza se mostró satisfecho por la actitud de los suyos, aunque autocrítico con los errores defensivos: “Ha sido un partido muy igualado, pero nos penalizan algunas desconexiones. Supimos reaccionar y no dejamos de intentarlo hasta el final; sumar en un campo así siempre es positivo”, destacó tras el encuentro.
El otro representante cántabro en la categoría, el CD Sámano, también firmó tablas (1-1) en el Vallegón ante la UD Ourense, en un partido de garra y final intenso que deja buenas sensaciones en el conjunto costero.
El encuentro arrancó con dominio visitante. Los gallegos impusieron su ritmo sobre el césped sintético y se adelantaron gracias a un magistral lanzamiento de falta del veterano Manu Núñez, que inauguró así su cuenta goleadora en su segunda etapa en el club. El tanto ourensano obligó al Sámano a remar contracorriente.
Tras el descanso, el cuadro cántabro dio un paso al frente. Los locales aumentaron la presión y comenzaron a generar peligro, sobre todo con la entrada de Migui y el debut de Fer Iglesias, que aportaron profundidad en los metros finales. El Ourense resistió bien durante buena parte del segundo tiempo, pero su falta de acierto al contragolpe dio vida al Sámano, que siguió empujando alentado por su afición.
El premio al esfuerzo llegó a cinco minutos del final. En un saque de esquina lleno de fe y determinación, Xavi cazó un rechace dentro del área para marcar el empate (1-1) y desatar la alegría en los locales, que incluso creyeron en la remontada durante los últimos minutos.
Pese al resultado, el empate deja sensaciones positivas en el vestuario del conjunto castreño, que continúa mostrando signos de mejoría. Un punto que, aunque escaso en lo clasificatorio, refuerza la moral de un equipo que se niega a rendirse en su lucha por salir de los puestos de peligro.












