Ecologistas en Acción Cantabria ha reclamado “plena transparencia” y la apertura de una “investigación en profundidad” para aclarar lo ocurrido en el incendio registrado en la fábrica de Ferroatlántica, que afectó a un depósito con 30.000 litros de aceite refrigerante procedente de un transformador.
A través de un comunicado, la organización ha expresado su “honda preocupación” por las posibles repercusiones que el suceso pueda tener sobre el medio ambiente y la salud pública, y ha instado tanto a la compañía como a las autoridades autonómicas a ofrecer información clara y completa sobre los daños y las medidas adoptadas.
La asociación ha recordado que el próximo 31 de diciembre de 2025 vence el plazo legal definitivo para la descontaminación o eliminación de equipos que aún contengan bifenilos policlorados (PCB), sustancias altamente contaminantes y restringidas por la normativa europea. En este sentido, ha considerado “imprescindible” confirmar “de inmediato” si Ferroatlántica ya había completado este proceso antes del incendio.
Ecologistas en Acción ha insistido en la importancia de descartar cualquier presencia de compuestos clorados en la combustión, un análisis que considera “vital” para determinar los riesgos reales del suceso tanto desde el punto de vista medioambiental como sanitario. También ha señalado la necesidad de establecer protocolos adecuados para la retirada y gestión de los residuos generados, incluidos agua, cenizas, suelos contaminados o restos de los elementos empleados en la extinción.
Asimismo, la organización ha solicitado que se abra una investigación oficial que determine si la planta cumplía “de forma estricta” con las inspecciones y los controles exigidos en materia de seguridad industrial y medioambiental, además de esclarecer el origen y las circunstancias concretas del fuego.
Ecologistas en Acción ha aprovechado además para recordar las carencias del actual sistema de vigilancia de la calidad del aire. Según la organización, las estaciones fijas de la Red de Calidad del Aire de Cantabria son “insuficientes” para un seguimiento preciso en este tipo de incidentes, ya que su capacidad de medición depende de que el viento dirija la contaminación hacia ellas o de su proximidad al foco.
Por ello, el colectivo subraya el papel “estratégico e insustituible” de la Unidad Móvil de Calidad del Aire del CIMA, que, a su juicio, “debería contar con disponibilidad inmediata, igual que cualquier otro servicio de emergencia”, con el fin de ofrecer datos fiables y representativos sobre la posible toxicidad de las emisiones.
Finalmente, la organización ecologista ha reclamado que los costes derivados del operativo de emergencias no recaigan sobre el erario público, sino que sean asumidos “íntegramente por el seguro de Ferroatlántica”, en cumplimiento del principio de responsabilidad ambiental.













