La Guardia Civil de Cantabria investiga a cinco varones, de entre 30 y 58 años, como presuntos responsables de apropiación indebida tras vender ilegalmente casi 3.345 kilos de cableado de cobre sustraído de la red telefónica. Aunque estaban autorizados para retirar este material como parte de sus tareas laborales, habrían vendido un porcentaje importante de este cobre y no entregado la totalidad a la empresa para la que trabajaban.
Los hechos salieron a la luz gracias a las inspecciones rutinarias que los agentes de la Guardia Civil llevan a cabo en chatarrerías para controlar la procedencia del cableado de cobre. En este caso, descubrieron las ventas irregulares de los investigados y constataron que el cable vendido procedía del tendido telefónico retirado en la zona de Comillas. Durante la investigación, los agentes detectaron que los acusados llegaron en furgoneta a una chatarrería, realizaron una venta parcial y se marcharon con parte del cable en su poder, lo que generó sospechas.
La empresa concesionaria que gestiona la retirada de cableado de telefonía en Comillas denunció un desfase entre el cable recibido y el que debería haber gestionado, afirmando que no realizaban ventas en chatarrerías, lo que confirmó la existencia de una apropiación indebida. Se estima que por la venta ilícita de este material habrían obtenido unos 6.700 euros, y parte del cable sustraído ya ha sido recuperado por los agentes.
Esta operación se suma a otras recientes en Cantabria contra el robo de cableado de cobre. Por ejemplo, la semana pasada la Guardia Civil detuvo a dos hombres que sustrajeron 2.250 kilos de cobre de líneas telefónicas fuera de servicio, logrando recuperar la totalidad del material. La lucha contra estos delitos continúa siendo una prioridad para las fuerzas de seguridad, dada la repercusión que estos robos tienen tanto en las infraestructuras como en el servicio a la ciudadanía.












