El pulso político entre Vox y el Partido Popular en Cantabria se intensificó esta semana en la red social X, tras que los tres grupos de la oposición —PSOE, PRC y Vox— tumbaran el proyecto de presupuestos autonómicos para 2026 presentado por el Gobierno cántabro del PP.
Santiago Abascal, presidente nacional de Vox, criticó duramente la gestión del PP en Cantabria, al acusar a los populares de haber llegado al poder gracias al apoyo de Miguel Ángel Revilla y su PRC, para después aplicar políticas propias de la izquierda socialista. En su mensaje, Abascal reprochó que tras no lograr un tercer respaldo para sus cuentas, el PP busque ahora a Vox para que las apruebe, a lo que respondió tajantemente que a su formación “no les hacen falta” para ese propósito. El líder de Vox calificó lo ocurrido como “un buen ejemplo de la estafa del PP”, y defendió que la verdadera alianza para hacer políticas socialistas y “tapar corrupciones” reside con el PSOE.
Por su parte, María José Sáenz de Buruaga, presidenta del PP en Cantabria y del Ejecutivo autonómico, replicó que la alianza entre PSOE y Vox para derribar las cuentas no perjudica a su partido, sino a la ciudadanía cántabra. Buruaga señaló que, pese a las críticas de Vox hacia el PRC acusando incluso de corrupción, en realidad las diferencias entre ambos desaparecen cuando el objetivo común es frenar al PP. La dirigente popular comentó que la exigencia de su partido es clara: Vox debe dejar de votar junto al PSOE, como ocurrió esta misma semana cuando los tres partidos de la oposición unieron sus votos para devolver el proyecto presupuestario al Gobierno.
Este choque en la esfera digital refleja el complicado escenario político en Cantabria, donde el PP gobierna en minoría y depende de pactos para sacar adelante su agenda, mientras los grupos de oposición buscan impedir la continuidad de unas cuentas que califican de insuficientes y poco acordes a las necesidades reales de la comunidad. La tensión generada sigue abriendo debates tanto en el Parlamento autonómico como en la opinión pública, con mensajes cruzados entre los líderes y un firme pulso por la influencia en la política cántabra.











