La portavoz del PRC en materia de Salud, Paula Fernández Viaña, ha lanzado este miércoles una contundente denuncia pública por la grave situación que atraviesa el servicio de Cardiología del Hospital Comarcal de Sierrallana. Según sus datos, la falta de especialistas junto a los persistentes problemas organizativos han duplicado el número de pacientes en lista de espera e incrementado en un 157% los días de demora, que han pasado de 80 a 180 desde diciembre de 2024.
Fernández Viaña ha registrado una batería de preguntas y una interpelación parlamentaria solicitando la comparecencia del Gobierno en la Cámara autonómica para que explique el origen de este “deterioro” y qué medidas tiene previsto adoptar. La diputada del PRC considera que este escenario refleja el «colapso» y la «pérdida de calidad asistencial», una situación que también ha sido advertida semanas atrás por el Sindicato Médico.
La parlamentaria regionalista ha señalado que, pese al reconocimiento que ha tenido el servicio de Cardiología en años anteriores en forma de acreditaciones de excelencia, la realidad actual es otra bien distinta. Las causas, a su juicio, están en la falta de cobertura de bajas, la marcha de profesionales a otras comunidades autónomas y la precariedad laboral que, asegura, ofrece el Servicio de Salud de Cantabria. Actualmente, la plantilla está dimensionada para diez cardiólogos, pero en la práctica el hospital lleva semanas operando con solo ocho, tras la baja sin cubrir de un facultativo y la renuncia de un especialista joven.
A estos problemas estructurales se suman, según Fernández Viaña, la descoordinación, la ausencia de liderazgo y la desorganización interna, lo que deja al departamento “sin rumbo” ante una demanda creciente. “Cardiología está bajo una sobrecarga inasumible y las demoras no son admisibles en la atención a los pacientes”, ha lamentado la diputada regionalista.
Fernández Viaña insta al Ejecutivo cántabro a asumir responsabilidades y aportar soluciones urgentes. Reclama que se cubran de inmediato las plazas vacantes, se refuercen los recursos humanos y se implementen medidas que garanticen la agilidad y la calidad asistencial que los ciudadanos de la comunidad autónoma merecen. “No es suficiente con el esfuerzo extraordinario que están haciendo los propios médicos; es hora de que la administración actúe y escuche tanto a los profesionales como a los pacientes”, subrayó.
La diputada finaliza apelando a que el Gobierno deje de “negar los problemas” y deje de mirar hacia otro lado mientras crecen las alarmas sobre la paralización del servicio y los retrasos que sufren los usuarios de Sierrallana. “La estabilidad, la profesionalidad y los derechos de los pacientes no pueden esperar más”, concluye.












