El Ministerio del Interior ha informado que hasta el 31 de octubre de 2025 se contabilizan en España un total de 104.770 casos activos de víctimas de violencia de género, cifra que representa un descenso de 739 respecto al mes anterior, aunque se ha detectado un incremento en los casos catalogados en nivel extremo, que han pasado de 19 a 23. En Cantabria se registran 1.621 casos activos, siendo una de las comunidades incluidas en este registro nacional.
El desglose por edades revela que las víctimas son numerosas en todos los tramos, destacando que hay 1.358 mujeres menores de 18 años, 26.081 entre 18 y 30 años, 48.546 de 31 a 45, 26.271 de 46 a 64 y 2.514 mayores de 65 años. La atención a menores en situación de riesgo es igualmente alarmante, con 54.088 casos de víctimas que tienen menores a cargo y 1.434 de estos menores bajo riesgo de agresión directa por parte del maltratador de la madre. De ellos, cinco están en riesgo extremo, 126 en riesgo alto y 1.303 en situación de riesgo medio.
El informe detalla que las comunidades con mayor número de casos activos son Andalucía (27.434), Comunidad Valenciana (17.675), Madrid (12.694), Canarias (6.652), Galicia (6.133), Murcia (5.867), Castilla-La Mancha (5.716), Castilla y León (5.577), y otras, con Cantabria ocupando una posición intermedia comparativa. Además, el Ministerio refleja la existencia de un perfil de agresores persistentes: 81.291 individuos que han cometido delitos contra dos o más víctimas y están registrados en el Sistema VioGén desde 2007.
Desde febrero de 2023 hasta la fecha, se han realizado 19.659 comunicaciones a víctimas para informarles que su agresor cuenta con antecedentes en dicho sistema, estrategia que busca mejorar la protección y prevención. Estos datos ponen de manifiesto que, a pesar de los avances y esfuerzos para evitar la violencia machista, el problema sigue presente con alta incidencia y requiere un compromiso constante para su erradicación.
La información recogida refleja un panorama complejo que resalta la necesidad urgente de seguir fortaleciendo las políticas públicas, protocolos de detección, medidas de protección y sensibilización social para proteger a las víctimas y reducir la violencia de género en Cantabria y en toda España.












