El Ayuntamiento de Camargo ha dado un paso adelante para atajar uno de los problemas cotidianos que más afectan a los hogares del municipio: la dureza del agua y la presencia de cal en la red de suministro. El alcalde, Diego Movellán, acompañado por directivos de Aquarbe —la empresa responsable del ciclo integral del agua—, ha presentado la puesta en marcha de un proyecto piloto puntero que busca reducir de forma significativa la acumulación de minerales en las tuberías, prolongando la vida útil de electrodomésticos y mejorando la calidad del agua potable.
La intervención, que acaba de activarse en un edificio de la calle Rufino Ruiz Ceballos, donde también se encuentran las dependencias de la Policía Local, emplea una tecnología basada en campos electromagnéticos para modificar la estructura molecular del carbonato cálcico, el principal responsable de las incrustaciones. Según explica el propio regidor, si los resultados de esta experiencia resultan satisfactorios, la iniciativa se extendería primero a toda la manzana y, en una segunda fase, al resto del municipio. De hecho, transformar la calidad del agua es una reivindicación histórica en Camargo, que en los últimos años ha padecido las consecuencias del exceso de cal no solo en las viviendas particulares, sino también en instalaciones e infraestructuras públicas.
Durante la visita de presentación, el gerente de Aquarbe, Alejandro Bedia, subrayó la importancia de aplicar una potencia moderada en esta primera etapa del ensayo, ya que liberar de golpe los depósitos acumulados podría crear atascos y problemas temporales en calderas, lavadoras, filtros o sistemas de calefacción. Por ello, el dispositivo electromagnético está configurado para trabajar de forma gradual, permitiendo observar cómo evoluciona la red sin riesgos para vecinos ni equipamientos. Las primeras muestras de los filtros domésticos ya se han tomado y servirán como referencia para medir el progreso según avance el periodo de pruebas.
El reto es doble: ofrecer agua de mayor calidad y al mismo tiempo reducir los costes y molestias derivados del mantenimiento de la red —una constante en hogares y negocios de la comunidad autónoma—. Este tipo de soluciones tecnológicas creen que puede convertirse en un modelo de referencia si los índices de éxito son altos, tal y como esperan tanto los responsables municipales como la empresa de aguas. Si el balance es positivo, el objetivo a corto y medio plazo será ampliar la instalación a más edificios y barrios para mejorar la salud de la red de agua y la satisfacción de los usuarios del municipio. De este modo, Camargo busca consolidarse como una comunidad pionera en la gestión eficiente del agua, apostando por la innovación y la mejora del bienestar vecinal.












