La segunda jornada consecutiva bajo aviso por nevadas y precipitaciones en Cantabria ha dejado las zonas más elevadas de la comunidad cubiertas por un manto blanco que dificulta la circulación y obliga a extremar las precauciones en la red viaria. Tras una noche con heladas que marcaron temperaturas bajo cero en varios puntos, como los -9,3 grados de Cabaña Verónica y -4,6 en Alto Campoo, la movilidad se ha visto afectada en núcleos y puertos montañosos. De hecho, el puerto de Lunada (CA-643) y el acceso por la CA-280 en Palombera permanecen cerrados, mientras que en otros tramos emblemáticos como Estacas de Trueba, Matanela o entre Reinosa y Corconte, el uso de cadenas es obligatorio. El paso de vehículos pesados está prohibido en varias vías principales, lo que condiciona la logística y los desplazamientos Cantabria.
Las tareas de limpieza se han intensificado para mantener despejadas las carreteras, especialmente en torno a zonas muy afectadas como Liébana, donde hasta Fuente Dé y Camaleño se registran espesores de nieve superiores a los 20 centímetros. A pesar de las dificultades, el paisaje blanco que ofrece el temporal ha dejado estampas propias del invierno más riguroso, con la dificultad añadida de haber tenido una jornada de lluvias intensas en el entorno, que en puntos como Liérganes o Ruente superaron los 60 litros por metro cuadrado. Las previsiones meteorológicas de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) indican que la nieve se mantendrá hasta la tarde en cotas que irán descendiendo hasta los 600 metros, y que las acumulaciones podrían alcanzar hasta los 30 centímetros en las zonas de más altitud. La alerta naranja se mantiene durante la mayoría del día para preservar la seguridad vial y minimizar riesgos Cantabria.
Esta situación exige prudencia y seguir las recomendaciones oficiales, ya que aunque los servicios de emergencia han informado de algunos accidentes sin grandes consecuencias ni bloqueos en las vías, la combinación de hielo, nieve y agua puede resultar peligrosa en una comunidad que ya ha experimentado temperaturas extremas y precipitaciones intensas. El temporal seguirá marcando el ritmo de la actividad cotidiana en la comunidad autónoma hasta entrada la próxima jornada Cantabria.
El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha activado un dispositivo especial para hacer frente a la situación, incluyendo el despliegue de más de 500 máquinas quitanieves que trabajan de forma coordinada para despejar las vías. Además, se han distribuido más de 110.000 toneladas de fundentes para evitar la acumulación de hielo y mejorar las condiciones de circulación en toda la red de carreteras afectada en Cantabria y comunidades vecinas.
El temporal exige precaución y planificación para quienes tengan previsto transitar por estas carreteras en los próximos días. Desde las autoridades se recomienda consultar el estado actualizado de las vías y respetar las indicaciones como el uso obligatorio de cadenas y las restricciones para vehículos pesados en algunos puertos. La colaboración de los conductores es fundamental para evitar accidentes y garantizar la fluidez del tráfico en estas circunstancias climatológicas adversas.












