La destilería Sierra del Oso ha sido reconocida con la Alquitara de Oro 2025, el galardón que otorga el Gobierno de Cantabria al mejor orujo del año dentro de la tradicional Fiesta del Orujo de Potes, que este fin de semana ha celebrado su 33ª edición. Con este premio, la empresa lebaniega suma ya cinco reconocimientos —tras los obtenidos en 2000, 2002, 2007 y 2022— consolidándose como una de las grandes referencias del destilado en la comunidad.
El propietario de la firma, Ángel Moreno, recibió la placa conmemorativa de manos de la consejera de Presidencia, Isabel Urrutia, durante un acto celebrado en la carpa de La Serna. El evento contó con la participación de la Cofradía del Aguardiente de Orujo y del Vino de Liébana, además de la presencia del consejero de Fomento, Roberto Media; la directora general de Turismo y Hostelería, María Saiz, y el alcalde de Potes, Javier Gómez.
En su intervención, Urrutia transmitió el agradecimiento de la presidenta cántabra, María José Sáenz de Buruaga, a todos los que hacen posible esta cita que, según dijo, “representa nuestra riqueza, aquello que nos une y nos diferencia”. La consejera destacó el papel del orujo lebaniego como símbolo de identidad y embajador de la tradición cántabra fuera de nuestras fronteras, subrayando que “defiende nuestras raíces, valora nuestra herencia y mejora el legado recibido”.
Asimismo, puso en valor el trabajo de los productores, a quienes definió como un ejemplo de esfuerzo y arraigo que ha permitido preservar una costumbre centenaria y recuperar las viñas de montaña que hacen posible un aguardiente “de calidad excepcional”. Urrutia también aludió al papel del sector en la lucha contra la despoblación rural, recordando su aportación al mantenimiento del tejido económico y social del interior cántabro.
El alcalde de Potes, Javier Gómez, hizo balance positivo de la edición y resaltó las referencias constantes a las raíces y tradiciones de Liébana. Citó las palabras del Orujero Mayor 2025, el periodista y escritor José Ribagorda, quien reivindicó la importancia de mantener viva la memoria y el legado de los antepasados. “Debemos seguir unidos, defendiendo lo nuestro y reconociendo que la esencia lebaniega ha sido y sigue siendo la destilación del orujo con la alquitara”, apuntó Gómez.
La elección del ganador se realizó mediante una cata a ciegas con seis destilerías participantes: El Coterón, Mariano Camacho, Marrubio, Martínez de Cos, Picos de Cabariezo y la propia Sierra del Oso. El jurado, formado por enólogos y especialistas en gastronomía, realizó la evaluación de los aguardientes en la tarde del sábado ante el público asistente.
Entre los catadores se encontraban el periodista gastronómico Enrique Bellver; el enólogo gallego Miguel Ángel Gómez, fundador del grupo de catas Akelarre na Quiemada; la experta Casilda Gurucharri, diplomada por la Wine & Spirit Education Trust; el también enólogo Fernando Gurucharri; la directora técnica de Espirituosos de España, Elena Martín; el especialista en cócteles Francisco José Pérez, y el Premio Nacional de Gastronomía Mikel Zebeiro.
Con la entrega del galardón se puso el broche final a un fin de semana que ha reunido a miles de visitantes en Potes y en los pueblos del entorno lebaniego, con actividades culturales, musicales y gastronómicas. Como manda la costumbre, la fiesta se cerró con la degustación del borono con manzanas repinaldas, uno de los platos más representativos de la gastronomía local.












