El Vicente Trueba vivió una de esas noches imposibles de olvidar. El Bathco Balonmano Torrelavega logró su quinta victoria consecutiva en Liga ASOBAL tras imponerse por la mínima a un combativo Bidasoa Irún (30-29), en un duelo que se resolvió literalmente en el último segundo gracias a un misil de Jakub Prokop que levantó a todo el pabellón de sus asientos.
El partido tuvo de todo: emoción, polémica, alternancias y un ambiente de auténtica caldera. Los de Jacobo Cuétara arrancaron con una puesta en escena en impecable, dominando el ritmo y adaptándose a la velocidad que proponían los visitantes. En apenas cinco minutos, el marcador reflejaba un 6-4 favorable al cuadro cántabro, con Carlos Calle ya firmando las primeras paradas de mérito. A la contra, Prokop aumentó la renta y obligó a Álex Mozas a detener el encuentro.
El paso por vestuarios no cambió la intensidad, pero sí el guion. Bidasoa reaccionó y comenzó a recortar distancias, en buena medida gracias al acierto de los hermanos Salinas y las intervenciones del portero Skrzyniarz. La baja de Marko Jevtic por lesión condicionó la fortaleza defensiva torrelaveguense, pero el equipo local mantuvo el tipo con una defensa solidaria y la inspiración de Calle bajo palos.
A falta de diez minutos, el choque entró en un intercambio de golpes constante. El 25-25 llegó tras un lanzamiento de siete metros de Cavero y el Trueba contuvo la respiración. Cuétara buscó aire con un tiempo muerto y reordenó ideas con la entrada de Jurkovic, que aportó energía en ataque. Sin embargo, los donostiarras lograron ponerse por delante, silenciando temporalmente al público.
La recta final fue pura adrenalina. Un robo providencial de Ángel y un penalti forzado sobre Martínez le dieron a Muñoz la oportunidad del empate. No falló. Con 40 segundos por jugar, Mozas agotó su último tiempo muerto, pero la última palabra la tuvo Bathco. Restaban dos segundos cuando los árbitros detuvieron el reloj. Prokop recibió el balón, saltó y cruzó un disparo imposible que se coló en la portería justo cuando sonaba la bocina. Gol y delirio absoluto.
El pabellón se estalló. El propio Prokop corrió de lado a lado de la pista, fundido en abrazos con sus compañeros mientras la afición convertía la grada en una fiesta. El triunfo deja al conjunto torrelaveguense con 11 puntos en la clasificación y les permite igualar momentáneamente a Bidasoa en la parte alta de la tabla.
El Bathco BM Torrelavega, que recupera sensaciones y confianza, prepara ya su próximo compromiso en Ciudad Real, previsto para el viernes 14, con el objetivo de prolongar este excelente momento en una campaña que está despertando la ilusión de toda la afición del balonmano cántabro.













