La presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, ha asegurado este lunes que la rebaja fiscal impulsada por su Ejecutivo ha supuesto este año un ahorro de 52 millones de euros para los contribuyentes cántabros. Durante su intervención en el Pleno del Parlamento, la jefa del Gobierno regional destacó que esta cifra es “cinco veces superior” al impacto estimado de una mera deflactación del IRPF, que, según la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), habría reducido la recaudación en apenas 10,8 millones de euros.
Buruaga explicó que, con datos provisionales de 2024, Cantabria registró 7.300 declarantes más y cerca de 36 millones adicionales de recaudación en la cuota líquida autonómica del impuesto, pese a la bajada de tipos, la reducción del número de tramos y el aumento de las cuantías exentas. “Los números son apabullantes”, afirmó, defendiendo que la reforma “bien diseñada, racional y responsable” no solo ha protegido a las familias frente a la inflación, sino que ha contribuido al crecimiento económico y la creación de empleo.
La presidenta subrayó que el objetivo de su política fiscal no se limita a neutralizar el efecto de la inflación, sino que busca “aumentar la renta disponible de las familias, impulsar el consumo y mover la economía”. A su juicio, el impacto de la medida “es real y medible en la vida de los cántabros”, y responde a un modelo que combina la bajada de impuestos con el mantenimiento de los ingresos públicos necesarios para sostener los servicios esenciales.
Como ejemplo, Buruaga indicó que una pareja con dos ingresos de 25.000 euros anuales se ha ahorrado 400 euros en el IRPF autonómico. Si tienen un hijo, el ahorro se eleva a 1.800 euros, y llega a 2.000 si el niño está escolarizado, lo que equivale, dijo, “a una subida salarial del 6%”. Estas mejoras derivan de las deducciones aplicadas a familias con hijos, jóvenes, personas con discapacidad y residentes en municipios en riesgo de despoblamiento.
“Son ejemplos reales, de familias reales que ya se han beneficiado de nuestra reforma”, recalcó la presidenta, quien insistió en que se trata de un modelo fiscal “basado en la justicia social y la eficacia económica”.
Por último, Buruaga anunció que el Ejecutivo cántabro planea continuar en 2026 con nuevas rebajas impositivas, que serían la tercera reforma consecutiva tras las aplicadas en 2024 y 2025. Según dijo, el objetivo es mantener la protección ante el alza de precios y “sacar a Cantabria de un infierno fiscal injusto y contraproducente, dinamizando la economía y fortaleciendo el empleo”.












