El Sardinero vivió una tarde de fútbol grande en el regreso liguero. Con el estadio lleno y un ambiente de ilusión, el Racing de Santander inició la temporada con una sólida victoria (3-1) frente al Castellón. El conjunto dirigido por José Alberto golpeó pronto, sufrió en el arranque del segundo tiempo y sentenció en el tramo final, en un partido vibrante que dejó varios estrenos y mucho por analizar.
Un arranque fulgurante
El Racing saltó al césped con un dibujo 5-4-1 que por momentos se desplegaba en un 3-4-3, con Villalibre como referencia ofensiva. Desde el pitido inicial, el equipo salió intenso y encontró premio muy pronto. Apenas corría el minuto 5 cuando Andrés protagonizó una gran jugada personal, combinó con Íñigo Vicente y este filtró un pase vertical para Villalibre. El delantero de Gernika, de disparo cruzado, batió a Amir y puso el 1-0 en el marcador.
Los locales, entonados y con confianza, pudieron ampliar la renta en el 18, cuando Salinas remató de cabeza tras un córner y rozó el segundo. El Castellón trataba de asentarse, pero sufría con cada ataque verdiblanco. Andrés lo intentó con un disparo blando a las manos de Amir, mientras que Íñigo Vicente dejaba detalles de calidad en la mediapunta.
Andrés marca el segundo y el Castellón reacciona
El partido se equilibró a partir del minuto 25. El Castellón, con Cámara y Mabil muy activos, empezó a rondar el área de Ezkieta. El meta verdiblanco tuvo que intervenir en el 28 para desbaratar una ocasión clara de los visitantes. Pero cuando mejor parecían los albinegros, llegó el mazazo: en el 41, Andrés aprovechó un pase en profundidad para plantarse solo ante Amir y definir con sangre fría el 2-0.
La alegría duró poco. En el tiempo añadido del primer acto, el Racing falló en un despeje tras un córner y Salva Ruiz lo aprovechó para marcar el 2-1 y devolver la emoción al partido antes del descanso.
El Castellón aprieta tras el descanso
El segundo tiempo arrancó con susto. Nada más reanudarse, el Castellón marcó un tanto que tuvo que revisar el VAR por posible fuera de juego en la jugada previa. El gol no subió al marcador, pero fue un aviso de lo que estaba por venir: los visitantes se adueñaron del balón y obligaron al Racing a replegarse. Cala y Mabil probaron fortuna desde media distancia, mientras que Cámara buscaba romper líneas.
En el 55, el Racing sufría y el Castellón merodeaba el empate. José Alberto movió el banquillo: primero entró Sergio Martínez, canterano que debutaba en partido oficial, por Íñigo. Más tarde lo harían Yeray por Sangalli y Peio Canales, fichado apenas un día antes, por Aldasoro. También se produjo la entrada de Michelín por Mantilla.
Pese a los cambios, el Castellón siguió llegando con peligro. En el 75, Andrés se plantó solo ante Amir, pero el portero visitante ganó el mano a mano y evitó el 3-1. El encuentro estaba abierto y cualquier error podía ser decisivo.
Penalti, roja y sentencia de Andrés
En el minuto 82 llegó la jugada clave. Villalibre, que peleó cada balón, fue derribado claramente dentro del área por Alberto cuando se disponía a encarar portería. El colegiado, Dámaso Ardeciano, revisó la acción en el VAR y decretó penalti y tarjeta roja para el central del Castellón. Andrés asumió la responsabilidad y, con serenidad, engañó a Amir desde los once metros para firmar su doblete y el 3-1 definitivo.
Con un hombre más y el marcador a favor, el Racing manejó el tramo final. Los nueve minutos de añadido no cambiaron el guion, pese a que el Castellón lo intentó con más corazón que ideas. En el 89, Ezkieta todavía tuvo que aparecer en dos tiempos para evitar el segundo de los visitantes, demostrando seguridad bajo palos.
Una victoria que refuerza al grupo
El pitido final desató la alegría en El Sardinero. Andrés fue el gran protagonista con dos goles, Villalibre confirmó su rol de referencia con otro tanto y un penalti forzado, mientras que Ezkieta se erigió en salvador en momentos clave. Además, la afición pudo ver los estrenos de los canteranos Sergio Martínez y Peio Canales, que debutaron con el primer equipo.
El Racing suma así los tres primeros puntos de la temporada, en un partido que reflejó virtudes y también aspectos a mejorar: la pegada y la solidez en los momentos decisivos, frente a cierta fragilidad en las transiciones y en las jugadas a balón parado.
El Castellón, por su parte, se marcha con la sensación de haber competido y de haber tenido opciones de empatar, pero penalizado por errores puntuales y la expulsión de Alberto en el tramo decisivo.
El próximo compromiso servirá para medir hasta dónde puede llegar este Racing, que ha arrancado la Liga con la mejor de las noticias: victoria, goles y un estadio que vuelve a soñar.












