El Boletín Oficial de Cantabria (BOC) recoge la publicación de una nueva convocatoria de ayudas por valor de 147.992 euros, destinada a apoyar la producción y comercialización de miel en la comunidad autónoma. La medida, impulsada por la Consejería de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Alimentación, se enmarca en la Intervención Sectorial Apícola del Plan Estratégico de la PAC 2023-2027.
La iniciativa cuenta con financiación compartida: el 50% corre a cargo del Fondo Europeo Agrícola de Garantía (FEAGA), mientras que el Estado y la Comunidad Autónoma asumen el 25% restante, respectivamente.
Los beneficiarios podrán ser tanto titulares de explotaciones apícolas activas antes del 1 de enero de este año como cooperativas y entidades del sector. Quedan excluidas aquellas explotaciones cuya titularidad se haya adquirido por herencia o transmisión forzosa, salvo causas excepcionales como jubilación, fallecimiento o incapacidad del propietario anterior.
Entre los criterios exigidos para acceder a estas ayudas, se exige haber realizado al menos un tratamiento contra la varroasis —una enfermedad que afecta gravemente a las colmenas— entre los meses de septiembre y noviembre del año anterior, disponer de seguro de responsabilidad civil, haber presentado el censo apícola antes del 1 de marzo y cumplir con la normativa vigente en materia de sanidad y registro.
No podrán optar a estas subvenciones las colmenas muertas, abandonadas o no registradas oficialmente, ni aquellas que excedan la capacidad máxima permitida por asentamiento.
En cuanto a las cuantías individuales, se fijarán según el tipo de explotación y el gasto justificado. Los topes establecidos son: 600 euros para autoconsumo, 3.000 euros para explotaciones no profesionales, 18.000 euros para profesionales y hasta 40.000 euros en el caso de agrupaciones de al menos tres explotaciones profesionales.
Las inversiones subvencionables deberán haberse realizado entre el 1 de agosto del año anterior y el 31 de julio del presente ejercicio, aunque para este año 2025 se admiten actuaciones efectuadas desde el 1 de enero hasta el 31 de julio.
Los apoyos económicos abarcan un amplio abanico de acciones, como el asesoramiento técnico, el control de enfermedades, el fomento de la transhumancia, la mejora de laboratorios de análisis, el apoyo a la reposición de colmenas y la mejora de la calidad de los productos para reforzar su valor en el mercado.
El plazo para solicitar estas ayudas será de un mes a partir del día siguiente a la publicación del extracto en el BOC, y podrán presentarse en el registro general de la Consejería, oficinas comarcales agrarias o cualquier otro punto habilitado legalmente.
La consejera del área, María Jesús Susinos, ha subrayado que estas ayudas son “clave” para fortalecer un sector “estratégico” en la conservación del medio natural y en la protección de la biodiversidad regional. También ha hecho hincapié en el compromiso de su departamento por seguir apoyando a los apicultores frente a amenazas como el uso de plaguicidas, las especies invasoras —como la avispa Velutina— o los efectos del cambio climático.
Susinos ha destacado además la “extraordinaria calidad” de las mieles cántabras, como la DOP Miel de Liébana, las variedades ecológicas o las que cuentan con el distintivo CC de Calidad Controlada, subrayando su valor añadido en el mercado nacional y europeo.













