El Gobierno de Cantabria, a través de la Consejería de Fomento, Vivienda, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente, ha dado el primer paso para la creación de una planta de valorización de residuos de construcción y demolición en el municipio de Valdáliga. La iniciativa, que cuenta con una inversión privada de un millón de euros, tiene como objetivo transformar los residuos no peligrosos derivados de la construcción en recursos reutilizables, contribuyendo a la economía circular y reduciendo el impacto ambiental del sector.
El consejero de Medio Ambiente, Roberto Media, destacó que este proyecto refleja el compromiso del Gobierno de Cantabria con una gestión más sostenible de los residuos, especialmente en la industria de la construcción. «La puesta en marcha de esta instalación dará una nueva vida útil a los residuos de construcción generados en las obras de toda la región, promoviendo su reutilización dentro del mismo sector», afirmó Media.
Según explicó el consejero, el árido reciclado que se producirá en la planta podrá ser utilizado en diversas aplicaciones como la restauración y acondicionamiento de obras, o en el relleno de terrenos, cumpliendo con el Decreto 72/2010, que regula la gestión de los residuos de construcción y demolición en Cantabria.
La planta estará ubicada en una superficie de aproximadamente 9.500 m² en terrenos de una antigua explotación minera en las cercanías del barrio Las Cuevas, en Roiz. Su fácil acceso desde la A-8 facilitará la logística y contribuirá a la rehabilitación y mejora ambiental de esta zona degradada. Media subrayó que la instalación no solo dará cumplimiento a las normativas medioambientales nacionales y europeas, sino que también implicará una mejora del entorno.
El proyecto prevé el tratamiento de hasta 250 toneladas diarias de residuos, lo que equivale a unas 65.000 toneladas al año. Entre los materiales que se procesarán en la planta se encuentran restos de obras de construcción, demolición, obra civil, y materiales excedentarios de empresas contratadas para el tratamiento de residuos. Estos serán sometidos a un proceso de valorización que incluye varias fases: recepción, registro, pesaje, pretratamiento, cribado, clasificación granulométrica, separación de materiales ligeros (como plásticos y cartón), separación magnética y manual, así como almacenamiento temporal de los residuos valorizados.
En cuanto a los porcentajes de valorización, se estima que el hormigón se reciclará en un 15%, los ladrillos en un 12,5%, las mezclas de materiales cerámicos en un 27,5%, las tierras y piedras en un 20%, y los residuos mezclados de construcción y demolición en un 10%.
El consejero también anunció que su departamento se encuentra tramitando las autorizaciones necesarias para la ejecución del proyecto, que incluyen la evaluación de impacto ambiental simplificada y la autorización de gestor de residuos. Se espera que ambos procedimientos se resuelvan en los próximos meses, permitiendo así el inicio de la construcción de la planta.













