Las protestas contra el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) de Bridgestone han escalado a nivel político esta semana, con duras críticas de la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, y el respaldo unánime de partidos como el PP, PSOE y PRC a las movilizaciones sindicales. El ajuste planteado por la multinacional del neumático afecta a un total de 546 trabajadores en las plantas de Basauri (Vizcaya) y Puente San Miguel (Cantabria), y ha desatado un amplio frente institucional que reclama a la empresa una rectificación inmediata.
La ministra de Trabajo fue tajante este lunes al acusar públicamente a Bridgestone de actuar de forma incoherente al presentar un ERE a pesar de tener beneficios millonarios. En palabras de Yolanda Díaz, “Bridgestone tiene importantes beneficios anuales. Sin embargo, ha decidido hacer un ERE. Remarco mi apoyo a las personas trabajadoras que están tratando de mantener sus empleos. Hemos cambiado las reglas del trabajo en nuestro país para que haya alternativas al despido. Tienen que cumplir la ley”. La ministra acompañó su mensaje en redes sociales con imágenes junto a la plantilla afectada, reforzando su respaldo a los trabajadores.
La protesta sindical se trasladó este lunes a Madrid, frente a la embajada de Japón, país de origen de la multinacional. Allí, los comités de empresa de ambas factorías volvieron a exigir la retirada del ERE y la búsqueda de alternativas industriales viables. Mientras tanto, empresa y sindicatos han acordado extender el periodo de negociación hasta el 19 de mayo, tras una nueva reunión que ha traído como avance la posibilidad de reducir el número de despidos, incluir prejubilaciones y bajas incentivadas, y elevar la indemnización a 35 días por año trabajado, con un tope de dos anualidades.
Apoyo institucional y presión desde el Congreso
El conflicto laboral ha llegado también al Congreso de los Diputados. Este martes, el diputado del PP por Cantabria, Félix de las Cuevas, recibió a representantes sindicales junto al portavoz de Industria de su grupo, Francisco Conde. Ambos expresaron el apoyo de su formación a la plantilla afectada y destacaron la necesidad de buscar soluciones de futuro. “Apoyamos a los trabajadores y sus familias. Es fundamental que Bridgestone explore nuevas líneas de negocio para garantizar el futuro de la planta de Puente San Miguel”, declaró De las Cuevas tras el encuentro.
El parlamentario popular recordó que ya en abril se abordó este escenario en una mesa conjunta entre la Consejería de Industria de Cantabria, el Ministerio de Industria y la empresa, en la que participaron responsables internacionales de la compañía. De las Cuevas subrayó la “voluntad y rapidez” del Ejecutivo regional del PP para liderar una salida dialogada a la crisis industrial, “trabajando desde la prudencia, el respeto y el rigor”.
Desde el PSOE, el secretario general en Cantabria, Pedro Casares, también se reunió este martes con los sindicatos en el Congreso, acompañado por Patxi López y diputados socialistas de Cantabria y Euskadi. Casares reafirmó el compromiso de su partido con los trabajadores desde el inicio del conflicto. “Desde el primer día, los socialistas estamos al lado de los 211 trabajadores de Puente San Miguel. Trabajamos con el Gobierno de España para buscar soluciones que mantengan el empleo y la actividad industrial”, señaló.
El líder de los socialistas cántabros destacó que el Ejecutivo central ya ha puesto sobre la mesa medidas concretas, como una nueva línea de producción de neumáticos para vehículos de Defensa, que permitiría diversificar la actividad de la planta de Puente San Miguel y reforzar su continuidad en el medio plazo.
El PRC exige activar la Mesa de Reindustrialización
El Partido Regionalista de Cantabria (PRC), por su parte, ha reclamado un papel más activo por parte del Gobierno autonómico. Su portavoz de Industria en el Parlamento, Javier López Marcano, instó al Ejecutivo de María José Sáenz de Buruaga a no permanecer “de perfil” y exigió una respuesta firme y coordinada con el Gobierno central. “Ni la presidenta ni el consejero de Industria han demostrado el liderazgo necesario para afrontar una crisis de esta magnitud. El PRC va a estar donde haga falta para evitar que una fábrica estratégica como la de Puente San Miguel se convierta en víctima del abandono industrial”, advirtió Marcano.
El veterano dirigente regionalista acusó a la empresa de estar ejecutando una deslocalización encubierta con motivaciones puramente financieras, y valoró positivamente la propuesta del Gobierno central de diversificar la producción, aunque recalcó que la prioridad inmediata debe ser frenar los despidos. “Es interesante abrir una línea para neumáticos militares, pero ahora lo esencial es salvar el empleo y proteger el tejido industrial de una comarca como la del Besaya, muy castigada históricamente”, concluyó.
Una negociación abierta y la presión en aumento
La negociación del ERE continúa con nuevas reuniones previstas para el 8 y el 12 de mayo, con el objetivo de alcanzar un acuerdo antes del día 19. Aunque la empresa ha dado señales de flexibilizar su postura inicial, los sindicatos insisten en que aún están lejos de un consenso y mantienen la convocatoria de nuevas movilizaciones si no hay avances significativos.
En juego está no solo el empleo de cientos de familias, sino la viabilidad industrial de dos plantas históricas. La unidad institucional mostrada en los últimos días ha incrementado la presión sobre Bridgestone, que deberá decidir en las próximas semanas si mantiene su plan inicial o apuesta por una solución negociada que preserve la actividad en Cantabria y Euskadi.












