Izquierda Unida de Santander ha registrado una moción para su debate en el próximo pleno municipal con el objetivo de afrontar de forma estructural la problemática del acceso a la vivienda en la ciudad. La iniciativa incluye la elaboración de un estudio detallado y un mapa de viviendas deshabitadas, que permita conocer su número, localización, tipología y las causas de su prolongada desocupación.
Además, la formación propone la creación de un registro permanente de demandantes de vivienda pública y un diagnóstico sobre la situación actual de las Viviendas de Uso Turístico (VUT), con el fin de analizar su impacto en la subida de los precios del alquiler.
La propuesta se presenta tras el reciente anuncio del Ayuntamiento de Santander de habilitar un buzón para denunciar casos de posible okupación. El portavoz de IU, Keruin Martínez, ha señalado que “la llamada okupación se produce en viviendas vacías, y no debe confundirse con impagos o desavenencias contractuales”, por lo que considera que el enfoque del Consistorio desvía el debate de la raíz del problema: el parque de viviendas vacías y la falta de políticas eficaces para garantizar el acceso a un alquiler asequible.
Martínez ha recordado que, mientras en 2023 se registraron 19 actuaciones judiciales por okupación en Cantabria, hubo 257 desahucios. “El problema de la vivienda no es la okupación, sino la dificultad real que enfrentan jóvenes, familias y personas vulnerables para acceder a una vivienda digna”, ha subrayado.
Según los últimos datos del INE, Santander cuenta con 7.731 viviendas vacías, una cifra que contrasta con la estimación de la Sociedad de Vivienda y Suelo (SVS), que en 2022 la redujo a 2.457. En cualquier caso, desde IU subrayan que “sin un diagnóstico serio es imposible diseñar políticas eficaces que amplíen la oferta de alquiler asequible”.
También reclaman un análisis sobre las VUT, ya que “la proliferación de pisos turísticos puede estar impactando negativamente en el mercado del alquiler residencial”.
Por último, Martínez ha defendido que la SVS ya cuenta con estatutos modificados, a propuesta de IU, que permiten conservar parte de la vivienda pública construida y destinarla al alquiler social, lo que “puede ser el germen de un verdadero parque público de vivienda en Santander”.













