La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Cantabria acoge desde el martes 6 de mayo el juicio contra tres hombres acusados de prostituir a una mujer con discapacidad intelectual, a la que uno de ellos trajo desde Rumanía con engaños para explotarla sexualmente.
Según el escrito de la Fiscalía, el principal acusado, de nacionalidad rumana, conoció en su país a la víctima —una mujer con retraso mental leve y sin formación escolar— y, tras ganarse su confianza mediante una relación sentimental, la convenció para viajar a España bajo la falsa promesa de trabajar en la vendimia o recogiendo chatarra.
Una vez en Cantabria, el acusado ocultó sus verdaderas intenciones: vivir a costa de la víctima, forzarla a prostituirse y cometer delitos contra el patrimonio. Le retiró la documentación, la aisló y comenzó a concertar encuentros sexuales con terceros a través de redes sociales.
Dos vecinos de la localidad donde residían también están acusados de haber mantenido relaciones sexuales con la mujer a cambio de dinero, a propuesta del principal acusado y con conocimiento de su situación de discapacidad.
La Fiscalía considera que estos hechos constituyen un delito de trata de seres humanos en concurso con otro de prostitución de persona con discapacidad —en el caso del principal acusado— y dos delitos de prostitución en personas necesitadas de especial protección —para los otros dos implicados—.
Solicita nueve años de prisión para el primero, además de diez años de alejamiento e incomunicación con la víctima, seis años de inhabilitación para trabajar con menores y libertad vigilada durante seis años más tras el cumplimiento de la pena. Para los otros dos, pide tres años de cárcel, cuatro de alejamiento e inhabilitación, y tres de libertad vigilada.
En concepto de responsabilidad civil, la Fiscalía solicita una indemnización de 15.000 euros por daño moral por parte del principal acusado, y 2.000 euros por parte de los otros dos.
Por su parte, la acusación particular, que representa a la mujer, añade un delito de agresión sexual continuada, lo que eleva las penas solicitadas: 19 años y medio de prisión para el principal acusado, y 15 años para cada uno de los otros dos. Además, reclama una indemnización conjunta de 30.000 euros para la víctima por los daños morales y psicológicos sufridos.
El juicio está previsto entre el martes 6 y el jueves 8 de mayo, con sesiones que comenzarán cada día a las 9:30 horas.












