Cantabria ha vivido este 1 de mayo una jornada cargada de reivindicaciones en defensa de los derechos laborales y sociales, con múltiples movilizaciones en Santander, Torrelavega, Castro Urdiales o Reinosa. Desde distintos partidos políticos, las valoraciones han mostrado una fuerte confrontación ideológica sobre el rumbo económico y social del país.
Desde Podemos Cantabria, su coordinadora autonómica, Mercedes González, ha denunciado que mientras se destinan 10.500 millones de euros más al gasto militar, los servicios públicos “están al borde del colapso”. La formación morada ha lamentado el cierre de consultorios, la falta de docentes y el aumento de la precariedad, y ha calificado esta política de “obscenidad política y moral”. “¿Cómo es posible que haya dinero para tanques y no para los ambulatorios de nuestros pueblos?”, se ha preguntado González durante la manifestación en Santander.
Podemos ha exigido también el fin del comercio de armas con Israel, el reconocimiento del Estado palestino y el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui, en un manifiesto que también rechaza el ERE planteado por Bridgestone en la región.
Por su parte, el PSOE de Cantabria, encabezado por Pedro Casares, ha defendido los avances laborales logrados en los últimos siete años de Gobierno socialista: la revalorización de las pensiones, la subida del SMI hasta los 1.184 euros y la reducción de la jornada laboral a 37,5 horas. Casares ha reivindicado el diálogo social como herramienta clave y ha mostrado el compromiso de su partido con los trabajadores de Bridgestone en Puente San Miguel. “Hoy nuestra cabeza y corazón están con ellos y sus familias”, ha afirmado.
Izquierda Unida Cantabria ha salido también a la calle como parte de la “clase trabajadora que sostiene la Comunidad”, defendiendo la paz como prioridad frente al discurso de guerra y denunciando la inacción del Gobierno autonómico ante los conflictos laborales en sectores clave como el Metal, Educación o la industria alimentaria.
Desde Cantabristas, el mensaje ha sido claro: “defender lo conseguido y avanzar hacia una Cantabria con futuro”. La formación ha participado en las movilizaciones en Santander y Torrelavega para visibilizar la lucha de la clase trabajadora en clave cántabra.
Por último, el Partido Popular ha publicado un manifiesto en el que critica duramente el modelo laboral del Gobierno, señalando que España lidera el paro en la UE y que el salario medio se acerca peligrosamente al salario mínimo. Apuesta por una reforma fiscal justa, más flexibilidad laboral y políticas que permitan a los jóvenes acceder al empleo y a los mayores conservarlo. “Trabajar hoy no asegura llegar a fin de mes ni construir un proyecto de vida”, recoge el comunicado.
El PRC, por su parte, ha reivindicado “el derecho al empleo digno, estable y con futuro” y ha expresado su preocupación por el aumento del paro juvenil, los despidos y la precariedad laboral. Los regionalistas han llamado a poner freno al deterioro de las condiciones laborales en Cantabria.













