El día que la empresa CAF comienzan a fabricar los trenes de cercanías para Asturias y Cantabria, que serán entregados en 2026, se ha vivido una auténtica jornada de caos circulatorio en los cercanías de Renfe Ancho Métrico (antigua FEVE) de nuestra comunidad. Mientras el perfil oficial de información de ADIF publicaba que había «retrasos medios de 20 minutos por una incidencia entre Bezana y Adarzo» la realidad era otra. Los retrasos eran cancelaciones, concretamente los trenes que pasaban por Bezana a las 07:58, 08:18, 08:32, 08:43 y 8:55 eran cancelados (Europa Press ampliaba la cifra que manejaba este periódico de 5 a 8) y los siguientes seis trenes (por ejemplo el que tenía su salida programa a las 8:42 de Torrelavega) acumulaban un retraso superior a los 30 minutos.
A las 8:26 minutos el perfil oficial de @InfoAdif publicaba que «está solucionada esta incidencia. La circulación recupera la normalidad a su paso entre Bezana y Adarzo», cuando la realidad era que aún habría tres trenes más suspendidos, y el resto tendrían retrasos. Una mentira que se desmontaba en la propia página de Renfe y que confirmaban a El Mirador varios usuarios del ferrocarril. Unos viajeros que ya están «cansados» de toda la situación y que esta provocando que «deteste viajar en tren» porque temen perder su puesto de trabajo por los constantes retrasos. Por otro lado, el primer Alvia procedente de Santander con destino a Madrid, programado para las 7:00 horas, y su correspondiente conexión en sentido inverso, se vieron forzados a detenerse en las cercanías de Palencia debido a un problema de «tensión en la catenaria», ocasionado por «condiciones meteorológicas adversas». Los trenes permanecieron inmovilizados durante aproximadamente treinta minutos, y hacia las 9:30 horas, se solucionó la incidencia, permitiendo que los servicios ferroviarios continuaran su curso normal.













