El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Santander ha marcado un nuevo hito en el desarrollo del caso conocido como la trama corrupta de Obras Públicas, una investigación que se inició aproximadamente hace un año a raíz de presuntas irregularidades detectadas en el Servicio de Carreteras del Gobierno de Cantabria. En respuesta a esta situación, se han tomado nuevas medidas, entre ellas la apertura de una pieza separada para abordar aspectos específicos del presunto fraude en la contratación pública y el cohecho. Este giro en la investigación, revelado recientemente, refleja la continua profundización en el caso y la determinación de las autoridades judiciales para esclarecer todos los aspectos relacionados con estas prácticas corruptas.
Desde el inicio de la pesquisa, se han realizado múltiples acciones, incluidas detenciones de individuos presuntamente involucrados en actividades fraudulentas. Entre los detenidos se encuentra Miguel Ángel Díez, un funcionario del Servicio de Carreteras Autonómicas, a quien se considera el supuesto líder de la red corrupta. Se le imputan varios delitos graves, como cohecho, fraude en la contratación pública, blanqueo de capitales, prevaricación y falsedad documental, delitos que, de ser hallado culpable, podrían acarrear penas significativas, cada uno de hasta seis años de prisión. Además de Díez, otros implicados en esta trama incluyen a su esposa e hijas, así como a responsables de varias empresas regionales, como Rucecan, Api Movilidad, Cannor y La Encina, todas las cuales también están siendo objeto de investigación.
La investigación ha experimentado una nueva fase con el descubrimiento de un posible delito no relacionado con la trama original. Esta revelación llevó a la apertura de una pieza separada que fue remitida a otro órgano judicial para su investigación adicional. A medida que se han acumulado más pruebas y nuevos indicios, se ha decidido reabrir la investigación principal y proceder con nuevas diligencias. Actualmente, se está pendiente de la práctica de testificales y la declaración de varios trabajadores de Gesvican, una empresa pública que gestiona viviendas e infraestructuras en Cantabria y que está vinculada al Gobierno autonómico.
Este desarrollo en la investigación subraya la complejidad y la magnitud del caso, así como el compromiso de las autoridades judiciales en la lucha contra la corrupción y la defensa de la integridad en la contratación pública. La sociedad espera que estas acciones conduzcan a un esclarecimiento completo de los hechos y a la rendición de cuentas de aquellos responsables de cualquier conducta ilícita.












