Hace aproximadamente un año, salió a la luz un caso relevante relacionado con contratos públicos en Cantabria, conocido como el ‘caso Obras Públicas’. Esto condujo a la anulación de ocho contratos, cuya adjudicación estaba bajo sospecha, representando una inversión significativa de más de 23 millones de euros. Desde entonces, el Gobierno de Cantabria ha actuado con celeridad para abordar esta situación.
En un lapso excepcionalmente corto de siete meses, el Gobierno regional ha movilizado recursos y procedimientos para reactivar o licitar nuevamente estos contratos. Este esfuerzo se ha llevado a cabo con un fuerte compromiso con la transparencia, el control y la eficiencia en la ejecución de los proyectos. La intención es mantener la dinámica inversora y promover la actividad económica en la región, como ha reiterado el titular de Fomento, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente, Roberto Media, acompañado por la directora de Obras Públicas, María del Carmen López Camus.
Los contratos reactivados se centran principalmente en labores de conservación y mantenimiento de carreteras, cruciales para garantizar su funcionamiento óptimo y la seguridad de los usuarios. Aunque se ha mantenido la continuidad en la prestación de servicios mediante contratos existentes y acciones de conservación, se han tomado medidas para mejorar la infraestructura vial.
El Consejo de Gobierno ha aprobado importantes contratos, como reparaciones de capas de rodadura y la instalación de barreras de seguridad, entre otros. Además, se han fusionado proyectos para optimizar la gestión, como el caso de la construcción de muros y tratamiento de taludes. Esto demuestra un enfoque racional y funcional en la ejecución de los proyectos.
Actualmente, otros contratos están en fase de supervisión y pronto comenzarán los trámites de licitación. Estos incluyen la conservación de elementos urbanos y el mantenimiento de cunetas y cauces, entre otros. Se espera que esta iniciativa mejore la eficacia y la calidad de los servicios prestados.
En cuanto al proceso judicial en curso, el Gobierno de Cantabria está colaborando estrechamente con la justicia para garantizar que se esclarezcan todos los hechos relacionados con el caso. Paralelamente, se está llevando a cabo una auditoría interna para evaluar la gestión de los fondos públicos durante las últimas dos décadas. Se espera que estos esfuerzos ayuden a restaurar la confianza pública y a identificar posibles irregularidades para su corrección. Una vez concluida la auditoría, se darán a conocer los resultados al público, lo que representa un paso importante hacia la transparencia y la rendición de cuentas en la gestión gubernamental.
Foto: Miguel de la Parra












