La Audiencia Provincial de Cantabria ha dictado una sentencia condenatoria contra un hombre por abusar de una amiga mientras ella dormía. La sentencia, que ha sido notificada recientemente, establece que el acusado es culpable de un delito de abuso sexual y lo condena a una pena de un año y nueve meses de prisión.
Además de la pena de prisión, se le prohíbe al acusado acercarse y comunicarse con la víctima durante tres años, se le impone una medida de libertad vigilada por el mismo período y se le inhabilita para ocupar cualquier puesto que implique contacto con menores durante siete años. También se le ordena pagar una indemnización de 4.803 euros por el daño moral causado a la víctima.
Los hechos probados indican que el acusado y la víctima mantenían una relación de amistad, y que después de salir juntos a tomar unas consumiciones, se dirigieron al piso del acusado. Mientras la pareja de la víctima dormía en el sofá, la mujer se acostó sola en el dormitorio. En ese momento, el acusado ingresó al dormitorio y comenzó a tocarla mientras dormía, lo que provocó que la mujer se despertara y lo confrontara.
A pesar de esta confrontación inicial, el acusado volvió a abusar de la víctima mientras dormía, esta vez tocándola en sus genitales. La mujer se despertó nuevamente y se levantó de la cama, despertando a su pareja, y ambos abandonaron el domicilio.
El tribunal consideró creíble y coherente el relato de la víctima, respaldado por la declaración de su pareja y por conversaciones de WhatsApp entre la víctima y el acusado después de los hechos. La sentencia concluye que el acusado abusó de la víctima aprovechando su estado de somnolencia y que lo hizo sin su consentimiento, por lo que se le impuso la condena correspondiente.
Este caso resalta la importancia de la protección de las víctimas de abuso sexual y la necesidad de que los tribunales tomen en serio y consideren creíbles los testimonios de las víctimas en casos de este tipo.












