La Consejería de Fomento, Vivienda, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente del Gobierno de Cantabria ha finalizado la renovación de más de 9 kilómetros de tuberías de abastecimiento de agua en alta que sirven a San Vicente de la Barquera y los núcleos de Lamadrid en Valdáliga, con una inversión de 1,8 millones de euros. El consejero Roberto Media ha inaugurado oficialmente estas actuaciones, que sustituyen una red de fibrocemento de más de 45 años de antigüedad por tuberías de fundición dúctil más resistentes y eficientes.
Estado previo de la infraestructura y problemas identificados
La red anterior, compuesta por tuberías de fibrocemento con diámetros de 200 y 250 milímetros, presentaba un deterioro avanzado que provocaba frecuentes fugas y pérdidas significativas de agua captada en el río Escudo (Roiz). Estos fallos generaban irregularidades en el suministro, cortes intermitentes y elevados costes de explotación y reparación en los municipios afectados. La obsolescencia de los materiales comprometía la calidad del agua potable que llegaba a los hogares y núcleos rurales.
La intervención se enmarcaba en el Plan Valdáliga, respondiendo a una demanda histórica para modernizar el sistema hídrico en la costa occidental. La proximidad de los depósitos de Radillo y La Maza hacía imperativa la actualización para evitar riesgos sanitarios y optimizar el recurso en una zona de creciente presión demográfica y turística.
Detalles técnicos de las actuaciones realizadas
Los trabajos han abarcado tres tramos principales: la sustitución de 5,117 metros de tubería Ø250 entre el depósito de Radillo y La Maza (aprovechando 210 metros existentes), 933 metros de Ø200 desde La Maza hasta el puente de La Maza en San Vicente de la Barquera, y 2.632 metros de Ø200 desde Radillo hasta el límite norte de Sejo de Abajo en Valdáliga. En total, superan los 9 kilómetros de nueva conducción de fundición dúctil.
El nuevo trazado discurre mayoritariamente por viales públicos, facilitando el acceso para mantenimientos futuros y eliminando conducciones en parcelas privadas. Esta reubicación mejora la operatividad y reduce tiempos de respuesta ante incidencias, alineándose con estándares de gestión eficiente del ciclo del agua. El plazo de ejecución de 12 meses adjudicado en noviembre de 2024 se ha cumplido, culminando con la inauguración este 22 de abril de 2026.
Beneficios operativos y medioambientales esperados
La renovación optimiza la eficiencia del sistema, minimizando fugas y asegurando un abastecimiento continuo y de calidad óptima a todos los usuarios. Se genera un ahorro sustancial en recursos hídricos, al reducir el bombeo de volúmenes perdidos, lo que incide positivamente en la sostenibilidad ambiental y energética del entorno. Además, descienden los gastos operativos por reparaciones y se potencia la presión en la red para un servicio más equitativo.
Roberto Media ha calificado esta legislatura como «la del agua», destacando el compromiso regional con infraestructuras hidráulicas que benefician a comarcas rurales como Valdáliga. Las autoridades locales, como el alcalde Lorenzo González, han valorado el apoyo institucional, esencial dada la extensión territorial del municipio.
Esta iniciativa forma parte de un paquete más amplio de mejoras en saneamiento y abastecimiento en Cantabria, consolidando la estabilidad del suministro en zonas estratégicas como la costa occidental. La culminación de las obras marca un hito en la modernización del Plan Valdáliga, proyectando fiabilidad a largo plazo para residentes y visitantes.













