La alcaldesa de Santander, Gema Igual, ha visitado este miércoles junto a representantes de la Asociación de Vecinos de El Sardinero el avance de las obras de semipeatonalización de la avenida de La Magdalena, una intervención que el Ayuntamiento enmarca en su estrategia de mejora de uno de los espacios turísticos y de ocio más representativos de la ciudad.
Durante el recorrido, en el que también han participado los concejales de Turismo, Fran Arias; Fomento, Agustín Navarro; y Barrios, Lorena Gutiérrez, la regidora ha comprobado la finalización de la primera fase de los trabajos, desarrollada en el interior del recinto. La actuación se centra ahora en la zona exterior, especialmente en los accesos, con la previsión municipal de concluir el conjunto de la obra antes del verano.
Igual ha subrayado la buena acogida que, según ha señalado, está teniendo el proyecto entre los vecinos, al considerar que se trata de una actuación asumida como propia por el barrio al responder a una demanda de mejora de un entorno emblemático de la ciudad. En este sentido, ha defendido que la intervención permitirá avanzar hacia un espacio más accesible, seguro y amable tanto para residentes como para visitantes.
La alcaldesa ha puesto también el acento en la coordinación que se está llevando a cabo para compatibilizar los trabajos con la actividad habitual del entorno. Según ha explicado, el Ayuntamiento está actuando con especial sensibilidad hacia la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, de forma que el inicio de sus cursos pueda desarrollarse sin afecciones, al tiempo que se trata de minimizar el impacto en fines de semana, cuando el Palacio de La Magdalena concentra numerosas celebraciones, entre ellas bodas.
La obra fue adjudicada a la empresa Senor por 461.600 euros y cuenta con un plazo de ejecución de cinco meses. El proyecto se integra en el Plan de Sostenibilidad Turística y está financiado con fondos europeos Next Generation, a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno de España.
La actuación contempla una intervención integral en la avenida y su entorno, con la reorganización del aparcamiento, que pasará a contar con 43 plazas libres, seis para personas con movilidad reducida, 30 para motocicletas y cinco para taxis. También incluye la renovación de aceras, bordillos y pavimentos, así como la mejora de las redes de drenaje, saneamiento, abastecimiento y alumbrado.
Junto a ello, el proyecto prevé la instalación de nuevo mobiliario urbano y zonas ajardinadas, además de la modificación del trazado de entrada y salida del aparcamiento inferior para facilitar la circulación y mejorar los giros de los vehículos. Con ello, el Consistorio busca optimizar la seguridad tanto de peatones como de conductores y reforzar la movilidad peatonal en un enclave de alta afluencia.











