Grupo Alega Cantabria no logró frenar su racha irregular fuera de casa y cayó por 86–77 en el Palacio de los Deportes de El Plantío ante el Grupo Ureta Tizona, en un partido de la Primera FEB que se ha convertido en un nuevo golpe para la moral del equipo de Cantabria. La derrota complica ligeramente su posición en la zona de arriba de la tabla, aunque aún mantiene una distancia sobre los puestos de descenso que obliga a mantener la concentración en las próximas jornadas.
El encuentro comenzó muy igualado, con ambos equipos intercambiando canasta a canasta y sin que ninguno de los dos lograra imponerse con claridad en el primer cuarto. Los cántabros llegan arraigados y con intensidad en defensa, pero tuvieron problemas para sostener el ritmo anotador sobre la cancha de Tizona, donde el ambiente resultó especialmente hostil para los visitantes.
A partir del segundo periodo, el conjunto de Denís Pombar fue subiendo su nivel de exigencia defensiva, ajustando la presión sobre los referentes ofensivos cántabros y forzando errores en lanzamientos de larga distancia y en pases finales. Esos fallos se convirtieron en contraataque de Tizona y permitieron a los locales encadenar acciones rápidas que chocaban con la incomodidad de Alega ante una defensa corrida y muy activa en el rebote defensivo.
La tercera parte se mantuvo en el guion de un partido ajustado, con los cántabros buscando respuestas en el juego interior y con el conjunto de Tizona controlando mejor las segundas opciones y el ritmo del partido. Sin embargo, el último cuarto sería el de la definitiva separación: el equipo burgalés aplicó un parcial de 31–10 en el último periodo, liderado por la buena anotación de Marquis Jackson y Felix Terins, que pusieron a Cantabria contra las cuerdas cuando más necesitaba cerrar filas.
La aportación de Tibus, Embid, Nevesu y el resto de la rotación cántabra se vio limitada por la férrea presión sobre el balón y la dificultad para generar jugadas limpias, con un alto número de pérdidas en zona alta y lanzamientos lanzados apurando el reloj. El conjunto de Cantabria acabó el encuentro con un porcentaje de tiros de larga distancia por debajo de su media habitual, lo que evidenció la falta de fluidez en ataque en los momentos clave del partido.
Con esta derrota, Grupo Alega Cantabria ve cómo el Grupo Ureta Tizona, que llegaba con ocho tropiezos seguidos en Liga, reacciona de forma notable y recupera confianza en El Plantío, mientras los cántabros salen de la cancha con la sensación de haber rozado el equilibrio pero sin llegar a plantear una verdadera resistencia en el último cuarto.
El equipo de la escuadra roja deberá reponerse de este tropiezo en los próximos partidos, en los que deberá afirmar su identidad ofensiva, mejorar la lectura de encuentros bajo presión y asegurar una mayor eficacia en el rebote y en la transición, para seguir compitiendo con las opciones de permanecer entre los puestos de la zona alta de la Primera FEB.













