El Rayo Cantabria volvió de su desplazamiento a Castañares con un punto más en el casillero, rescataba un empate 4‑4 ante el Burgos Promesas tras un partido de constante remontada en el que los verdiblancos tuvieron que igualar en cuatro ocasiones el marcador. El conjunto de Ezequiel Loza se mantiene en la zona tranquila y, por el momento, fuera de los puestos de descenso y de promoción, ocupando la duodécima plaza con 33 puntos tras la vigésimo octava jornada del Grupo 1 de Segunda Federación.
El partido arrancó con ambos equipos tratando de imponer su juego por medio del balón, aunque fue el filial burgalés quien se adelantó pronto en el electrónico. Luka Lecic abrió el marcador en el minuto 14 para el Burgos Promesas, y el Rayo Cantabria tuvo que esperar hasta el 32 para encontrar la igualada, obra de Pau Mascaró. Cuatro minutos después, desde el punto de penalti, Jesús Ares volvió a situar a los locales por delante, pero Santi Franco, antes del descanso, equilibró nuevamente el marcador y dejó el 2‑2 con el que el árbitro decretó el final de la primera parte.
Tras el paso por los vestuarios, la dinámica del encuentro se mantuvo igual de intensa. El Burgos Promesas, que buscaba la victoria como local, alcanzó de nuevo el 3‑2 con un tanto de Hugo Cuenca en el minuto 60. El Rayo Cantabria tardó varios minutos en reaccionar, pero en el 88 Pau Mascaró, esta vez de cabeza, volvió a firmar el empate y devolvió el aliento al bloque verdiblanco. El choque se prolongó más allá del tiempo reglamentario y, en el descuento, desde los once metros, Ethan Ventosa puso el 4‑3 que parecía decretar la victoria burgalesa. Sin embargo, en una de las últimas jugadas del partido Manu González empató el duelo con el 4‑4 definitivo, tras aprovechar un saque de banda mal despejado por la defensa rival.
En el apartado de titulares, tres novedades en el once inicial de Loza: Solórzano, Hugo Martín y Javi García ocuparon los puestos de Chino, sancionado, y de Sergio y Diego Díaz, citados con el primer equipo. El partido se desarrolló en el campo de Castañares ante una exigua presencia de público, y el colegiado asturiano Carlos Fernández mostró cartulinas amarillas a Alejandro Martínez, Lecic y Dani Ruiz, por parte del Burgos Promesas, y a Carlos, Díaz de Alda, Manu González, Argos y Laro, por parte del Rayo. El próximo fin de semana, el filial racinguista recibirá en Astillero al Real Oviedo Vetusta, con la intención de afianzar aún más su posición fuera de la zona de peligro.
Mientras, en O Couto, la UD Ourense sumaba su tercera victoria consecutiva al derrotar por 3‑1 a la UD Sámano, un resultado que le permite seguir en la zona de play‑off, mientras los cántabros continúan hundidos en el farolillo rojo de la categoría. El cuadro rojillo se impuso ante el colista con un inicio de partido arrollador y un dominio global que solo se vio interrumpido por el gol de Jonás en el minuto 39, que cortó temporalmente la hegemonía local.
El primer cuarto de hora fue prácticamente monólogo ourensano. Manu Núñez avisó en el primer minuto con un disparo que Hodei despejó con dificultad, pero cuatro minutos después Migui se plantó en un mano a mano por la banda izquierda y batió al portero visitante para marcar el 1‑0. Apenas dos minutos después, Rufo amplió distancias con un remate a placer tras un centro preciso desde la derecha, firmado por Justino. El 2‑0 llegó en el 6 y dejó al equipo de Borja Fernández con el control absoluto del balón y la sensación de que el partido estaba encaminado hacia una victoria clara.
El Sámano comenzó a crecer poco a poco sobre el césped, aprovechando algunos espacios y generando la primera llegada de peligro real en el 25, por mediación de Lambea, sin que llegara a incomodar demasiado a Vizoso. La presión defensiva visitante se notaba más en el campo propio, pero no lograba trasladarla con eficacia a la zona de la portería verdiblanca hasta que, en el 39, Jonás conectó una volea desde la frontal del área que dejó sin respuesta al portero rojillo y recortó distancias en el 2‑1. Antes del descanso, con el 2‑2 en el electrónico, el Ourense seguía dominando, pero con la sensación de que el partido aún no estaba sentenciado.
Tras el paso por el vestuario, el equipo ourensanista regresó con la misma intensidad inicial. En el minuto 46, apenas un minuto después del comienzo de la segunda parte, Migui, tras una conducción larga por la derecha, entregó un pase interior a Rufo, que entró en el área y, ante Hodei, volvió a marcar para el 3‑1. El resto del segundo tiempo transcurrió con el conjunto local controlando el choque de forma cómoda, sin que el Sámano generara peligro real más allá de algún acercamiento aislado. Osian, recién entrado en el campo, dispuso de la ocasión más clara del segundo tramo, pero su remate picado terminó en las manos del portero visitante.













