El cántabro Mohamed Attaoui ha sido bronce en la prueba de 800 metros del Campeonato del Mundo de Atletismo en pista cubierta, celebrado en Torún (Polonia), firmando un tiempo de 1:44.66 que se convierte en la segunda mejor marca de su carrera, solo por detrás del récord de España que ya estableció en la semifinal con 1:44.48. El plusmarquista español, de 24 años, se ha colgado su primera medalla de campeonato mundial y se suma a la fiesta del mediofondo español en una jornada en la que también se proclamó campeón del mundo Mariano García en los 1.500.
Attaoui se presentaba en la final de 800 metros como uno de los grandes candidatos al triunfo, tras haberse confirmado como el mejor atleta europeo de la distancia durante la temporada y haberse erigido plusmarquista absoluto de la disciplina bajo techo. En la carrera, el torrelaveguense volvió a aplicar su estrategia habitual: conservar posiciones en la parte trasera del grupo durante la primera vuelta, esperar a intermediar el recorrido para acelerar y aprovechar las últimas rectas para buscar hueco en las primeras plazas. Ese plan permitió al cántabro pasar de la cuarta posición a falta de la última vuelta a la tercera en el tramo final, aunque con el sobreesfuerzo necesario para rebasar a varios rivales.
El oro en la prueba fue a parar al estadounidense Cooper Lutkenhaus, que con 17 años se convirtió en el medallista más joven de la historia de los Mundiales en pista cubierta, con un tiempo de 1:44.24. La plata correspondió al belga Eliott Crestan, que paró el crono en 1:44.38, a 28 centésimas del ganador y 22 por encima de la marca de Attaoui. El cántabro, que pagó en parte el esfuerzo de la arrancada final, no pudo reducir esa brecha, pero se mantuvo firme hasta la línea de meta para asegurar la tercera plaza.
La medalla de Attaoui acrecienta el botín de la delegación española en estos Mundiales de Torún, donde el murciano Mariano García se alzó con el oro en los 1.500 metros y el relevo femenino de 4×400 se hizo con otro bronce, elevando a cinco las medallas de la RFEA en el torneo y situando a la selección en sexta posición del medallero. El cántabro se convierte así en el séptimo español que sube al podio mundialista en 800 metros, un grupo en el que figuran los oros de Colomán Trabado y Mariano García, las platas de Benjamín Fernández y Tomás de Teresa y los bronces de Saúl Ordóñez y Elvin Josué Canales.
En su caso, el bronce de Torún sienta las bases de la madurez esperada en un atleta que, tras ya ser subcampeón de Europa en Roma hace dos años, ha consolidado su perfil de mediofondista capaz de afrontar pruebas con alta intensidad competitiva y un ritmo de resistencia sostenido en las últimas vueltas. El propio Attaoui, tras cruzar la meta, valoró la medalla como un paso más en su consolidación internacional, reconociendo que el tiempo de semifinal, 1:44.48, había elevado las expectativas y que el plan de carrera en la final se ajustó a la exigencia de una pista dura en el último tramo, donde el contacto con el australiano Jampel Bol complicó el ritmo durante unos metros.
La Real Federación Española de Atletismo ha destacado el mérito de Attaoui en una prueba de gran equilibrio competitivo, con varios atletas capaces de mostrar un alto nivel en la parte final de las dos vueltas, y ha subrayado la importancia de la actuación del cántabro como consolidación de un bloque de mediofondo cada vez más consistente en el panorama mundial. El torrelaveguense, que prepara ya el tránsito a la competición al aire libre, se despide de este Mundial de pista cubierta con un bronce que se suma a su récord de España y que abre un escenario de expectativas para las próximas citas de la temporada, en las que se espera que pueda revalidar su condición de referente en 800 metros.













