La Guardia Civil de Cantabria ha detenido a un hombre de 47 años, residente en Castro Urdiales, como presunto autor de un delito de receptación y otro de falsedad documental, tras localizar en Ampuero un vehículo que constaba como sustraído desde hace diez años.
Los hechos se remontan al pasado mes de febrero, cuando una patrulla del Instituto Armado realizaba tareas de prevención de la seguridad ciudadana en el término municipal de Ampuero. Durante el servicio, los agentes observaron un coche estacionado en las inmediaciones de un taller que carecía de placas de matrícula, circunstancia que despertó sus sospechas.
Las comprobaciones efectuadas a partir del número de bastidor permitieron confirmar que el vehículo figuraba en una denuncia por robo interpuesta hacía una década. Ante este hallazgo, los agentes procedieron a una inspección más detallada, localizando dentro del turismo unas matrículas que correspondían a otro automóvil de idéntica marca y modelo.
Las investigaciones posteriores permitieron determinar que el coche había sido llevado al taller por un particular con la intención de utilizarlo como fuente de piezas para reparar otro vehículo similar. De las diligencias practicadas se logró identificar al responsable, vecino de Castro Urdiales, que fue finalmente arrestado este mes de marzo como presunto autor de los referidos delitos.
Según ha informado la Guardia Civil, el detenido ha pasado a disposición judicial, mientras el vehículo recuperado ha sido puesto a disposición de su legítimo propietario.












