UGT-Sanidad en Cantabria ha puesto el dedo en la llaga este jueves coincidiendo con el Día Internacional contra las Agresiones a Profesionales Sanitarios: la saturación crónica en los centros sanitarios, sobre todo en urgencias del Hospital de Valdecilla, genera un «clima de tensión cada vez más alto» y multiplica los episodios de conflicto con pacientes y familiares. El sindicato ha registrado un escrito en la Consejería de Salud, la Subdirección de Recursos Humanos del Servicio Cántabro de Salud (SCS) y la dirección del HUMV, elaborado por los propios trabajadores del servicio de urgencias, donde detallan la presión asistencial que les ahoga y piden soluciones urgentes.
Fernando Carmona, responsable autonómico de UGT-Sanidad, explica que el documento pone negro sobre blanco la preocupación de los profesionales por una sobrecarga que ya es «constante» y que está minando tanto las condiciones laborales como la atención al paciente. Los facultativos describen una situación insostenible: permanencia prolongada de enfermos en las zonas de espera, carencia de personal humano y material suficiente, y una gestión diaria que se complica por momentos. Reclaman refuerzos estables en plantilla, cambios en la organización interna y una asignación de recursos que se ajuste de verdad a la avalancha de casos que llega a este punto neurálgico del sistema público de salud cántabro.
Carmona recuerda que UGT ya dio la voz de alarma durante el pico de la última gripe estacional, cuando los hospitales regionales colapsaron, pero asegura que en Valdecilla «meses después, nada ha cambiado de forma estructural». El sindicalista insiste en que potenciar las plantillas, invertir en infraestructuras y planificar con cabeza la demanda asistencial no solo aliviaría la saturación, sino que crearía entornos más seguros para los sanitarios, reduciendo agresiones y mejorando el servicio a la ciudadanía.
Desde UGT subrayan que estas demandas van más allá de parches temporales: buscan una sanidad pública «fuerte y bien dimensionada» capaz de responder a las necesidades reales de los cántabros, sin que los profesionales tengan que lidiar con tensiones evitables. Carmona avanza que el sindicato no bajará la guardia y seguirá canalizando las inquietudes del personal ante la Administración, defendiendo un sistema sanitario que funcione con dignidad para todos.
La denuncia llega en un momento sensible para el sector, con urgencias de Valdecilla como foco principal de quejas, pero UGT extiende el aviso a toda la red sanitaria regional, donde la falta de recursos estructurales se nota en el día a día y amenaza la calidad asistencial. Los trabajadores del servicio, protagonistas del escrito, aportan su visión de primera línea para presionar por cambios que eviten más episodios de saturación y conflicto.
El responsable sindical pone el acento en que medidas como estas son clave para garantizar condiciones laborales dignas y un funcionamiento óptimo de las urgencias, principal puerta de entrada al sistema público en Cantabria. UGT-Sanidad reitera su compromiso con una sanidad pública robusta, que dé respuesta efectiva a la población sin poner en riesgo a quienes la sostienen.













