El Ayuntamiento de Santander ha decidido crear de forma urgente un órgano de coordinación interno con la misión de recopilar y aglutinar toda la documentación e información relacionada con el colapso de la pasarela peatonal de El Bocal, ocurrido el martes 3 de marzo y que dejó un trágico balance de seis jóvenes fallecidos y una chica herida grave. La alcaldesa, Gema Igual, ha dado a conocer este lunes la puesta en marcha inmediata de este dispositivo, que reunirá a los distintos servicios municipales bajo la dirección del secretario general, un habilitado nacional cuya designación asegura «imparcialidad, transparencia y una respuesta rápida y efectiva» ante la gravedad del suceso.
Esta mañana, la Junta de Gobierno Local ha dado luz verde a la incoación de un expediente disciplinario contra la agente de la Policía Local que atendió la llamada de alerta del 112, en la que se avisaba del mal estado de la pasarela y del peligro inminente de caída a las rocas para quienes la cruzaran. El procedimiento se basa en el informe elaborado el viernes pasado por la Jefatura de la Policía Local, que detalla los hechos y circunstancias de esa omisión. Sin embargo, atendiendo al principio de prevalencia del procedimiento penal –que prima la vía judicial cuando los mismos hechos pueden constituir delito e infracción administrativa–, se suspende la tramitación del expediente hasta que haya resolución de los juzgados, según ha precisado el Consistorio en nota oficial.
Paralelamente, el Ayuntamiento ha obtenido ya el visto bueno de la jueza titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Santander para personarse en la causa abierta por el colapso. En respuesta a la información solicitada por el órgano judicial, el equipo municipal remitirá de inmediato la documentación disponible sobre el proyecto técnico de la obra, impulsado por la Demarcación de Costas en Cantabria; el estado administrativo de la infraestructura; todos los convenios, acuerdos o comunicaciones suscritos en torno a su conservación, mantenimiento o explotación en el marco de la senda litoral; y cualquier informe técnico que exista acerca de su conservación o seguridad estructural.
En cuanto a las medidas de seguridad adoptadas in situ, el Ayuntamiento ha aclarado que la colocación de barreras físicas en la pasarela se ejecutó por operarios municipales a petición expresa de la Policía Nacional, que lo comunicó a la Local en cumplimiento de las primeras diligencias judiciales. Estas órdenes de la autoridad judicial exigían adoptar cuantas acciones fueran precisas para impedir cualquier acceso a la zona afectada, evitando riesgos adicionales mientras avanza la investigación. El órgano de coordinación, con el secretario al mando, trabajará ahora cruzando datos de todos los departamentos implicados –desde Obras hasta Policía Local y Servicios Jurídicos– para ofrecer un panorama completo y actualizado al juzgado y a la ciudadanía.
El suceso del 3 de marzo conmocionó a Santander: la pasarela, parte de la senda litoral en la zona de El Bocal, cedió bajo el peso de un grupo de jóvenes que regresaban de una fiesta, precipitándolos contra las rocas en un accidente que ha destapado posibles deficiencias en el mantenimiento de infraestructuras costeras. Desde entonces, la alcaldesa Igual ha insistido en la necesidad de una respuesta «ágil y transparente», rechazando especulaciones y priorizando la colaboración con la Justicia. Este lunes, en el anuncio del órgano coordinador, ha reiterado que el Ayuntamiento pone todos sus recursos al servicio de la verdad, sin escatimar esfuerzos para esclarecer lo ocurrido.
La personación judicial del Consistorio abre la puerta a una defensa activa en el procedimiento, al tiempo que permite acceder a las diligencias y aportar pruebas. Fuentes municipales destacan que la pasarela fue ejecutada por Costas, lo que traslada buena parte de las responsabilidades al Estado, aunque el Ayuntamiento asume su rol en la vigilancia y las alertas previas. El expediente a la agente policial, suspendido por ahora, podría reactivarse una vez dictada sentencia, y servirá para depurar responsabilidades internas si procede. Mientras, el dolor por las seis víctimas –cinco chicas y un chico, todos menores de 25 años– sigue presente en la ciudad, con concentraciones de duelo y llamadas a mejorar la seguridad en paseos costeros.
El nuevo órgano funcionará de manera transversal, solicitando y ordenando papeles de archivos municipales, inspecciones técnicas pasadas y cualquier registro sobre la pasarela, que forma parte de la red de senderos litorales transferidos o conveniados con el Estado. Igual ha subrayado que esta centralización evitará dispersión y duplicidades, agilizando la entrega de datos al juzgado y facilitando un informe consolidado si se requiere. En paralelo, los servicios de Emergencias y Protección Civil mantienen perímetros de seguridad en la zona, a la espera de que técnicos forenses y de Costas evalúen el alcance estructural del fallo. La ciudadanía espera respuestas rápidas, en un barrio como El Bocal donde estos accesos peatonales son vitales para conectar con la playa y el Sardinero.
Este lunes por la tarde, la alcaldesa ha comparecido brevemente para detallar estas novedades, acompañada de concejales de Seguridad y Urbanismo, mostrando carpetas con la documentación ya preparada. El Ayuntamiento colabora desde el minuto uno con la investigación, que apunta a posibles fallos en la estructura metálica expuesta a la corrosión marina, agravados por el oleaje y el uso intensivo. La herida grave, una joven de 22 años, permanece estable en el Hospital de Valdecilla, según los partes médicos más recientes.














