Colectivos vecinales afectados por el futuro Polígono Eólico Cotío han puesto el grito en el cielo este jueves contra la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) aprobada por la Dirección General de Medio Ambiente y Cambio Climático. En un comunicado, denuncian «errores graves» y una «falta absoluta de rigor» en el documento, que incluye municipios como Campoo de Yuso, Molledo y Aguayo —a más de 20 kilómetros del emplazamiento real en Campoo de Enmedio y Valdeolea, donde iría la subestación—. Para los vecinos, estos desaguisados demuestran un «corta y pega descarado» de expedientes ajenos, sobre todo del Polígono Eólico El Escudo, sin adaptar nada al terreno concreto que se analiza.
Los afectados van más allá y cuestionan el propio funcionamiento interno del órgano ambiental, advirtiendo que una evaluación tan chapucera pone en jaque la fiabilidad de todo el proceso administrativo. «Una valoración tan deficiente mancha la credibilidad del procedimiento y puede acabar en decisiones erradas que jodan el medio ambiente y a las comunidades de a pie», han soltado sin rodeos. Exigen una revisión de arriba abajo del expediente, con estudios hechos sobre el terreno real, datos frescos y criterios técnicos que se puedan comprobar al milímetro, no papeles reciclados de otros sitios.
La queja llega en un momento caliente para los proyectos eólicos en la zona, donde los vecinos llevan tiempo peleando por transparencia y respeto al paisaje y al entorno. Fuentes de los colectivos han recordado que estos errores no son nimiedades: afectan directamente a la valoración de impactos en fauna, flora, ruido o visuales, que podrían subestimarse si se usan datos de otra parte. Han reclamado al Gobierno explicaciones «claras y sin evasivas» sobre cómo se ha tramitado el asunto y «garantías de seriedad» para que no se repitan estos tropiezos en futuras DIA.
Desde los colectivos insisten en que no van contra las renovables en sí, sino contra proyectos mal estudiados que podrían dejar secuelas irreversibles. «Queremos eólica bien hecha, no chapuzas que acaben en los tribunales», han zanjado. El Polígono Cotío, con sus aerogeneradores y subestación, toca fibras sensibles en Campoo de Enmedio y Valdeolea, donde el equilibrio entre desarrollo verde y conservación del paisaje es un debate vivo. Los vecinos ya han anunciado que no cejarán hasta que se rectifique el expediente o se anule la DIA, y piden apoyo institucional para fiscalizar estos procesos que, a su juicio, van demasiado deprisa y mal.
El lío pone de relieve tensiones recurrentes en la tramitación de macroproyectos energéticos en la comunidad autónoma, donde los informes ambientales son clave para el visto bueno final. Los colectivos han llamado a otros afectados a unirse y han advertido de posibles recursos contencioso-administrativos si no hay respuesta satisfactoria. Mientras, el Gobierno no ha reaccionado públicamente, pero el ruido vecinal obliga a mover ficha en un expediente que podría complicarse si se confirma la chapuza técnica denunciada.













