El Racing encadena sesiones en las Instalaciones Nando Yosu afinando detalles para el choque del sábado ante el Leganés en Los Campos de Sport, con la enfermería aún marcada por las ausencias de Ezkieta y Michelin y la presencia del meta del Rayo, Laro Gómez, completando el trabajo con el primer equipo. En ese contexto, Íñigo Vicente volvió a pasar revista ante los medios convertido, otra vez, en uno de los focos de atención por su impacto en los últimos encuentros.
El atacante dejó claro desde el inicio que su gran momento no se entiende sin el resto: insistió en que “lo individual se ve porque el colectivo está muy bien” y que es ese nivel grupal el que permite que “todos rindamos a un grandísimo nivel y estemos firmando una temporada espectacular”. Rehusó ponerse cifras a nivel personal y se limitó a subrayar que se siente cómodo, que “lo que venga, bienvenido sea” y que su prioridad es seguir “haciendo las cosas bien por el equipo”, satisfecho porque los pases que arriesga en tres cuartos “están entrando y ayudan a sumar”.
También se detuvo en el tanto firmado en Cádiz, uno de los goles del curso: explicó que la idea nace de un apunte del entrenador de porteros, que le advirtió del hábito del meta rival de jugar muy adelantado. Cuando el balón le cayó en la frontal, leyó que era “el momento de intentarlo” y la ejecución salió tal y como había imaginado, abriendo el camino a una remontada que refuerza la confianza del vestuario. Para Vicente, ese tipo de acciones son la consecuencia natural de un equipo “especialmente bien” en lo anímico y en lo futbolístico.
Sobre el rendimiento colectivo, destacó el trabajo diario: remarcó que semana tras semana “todos damos un gran nivel, entrenamos fuerte, tanto los que juegan como los que no”, y que esa competencia interna se refleja en LaLiga Hypermotion y en la Copa del Rey. Frente a la euforia por la clasificación, fue tajante: pidió esperar “otras 17 jornadas” antes de hablar de objetivos mayores y recordó que en esta categoría “cuando sacas algo de pecho, te lo meten para adentro”. De ahí su mensaje de prudencia: seguir en la misma línea, sin distraerse con el liderato ni con cuentas a largo plazo.
Mirando al Leganés, Vicente advirtió de la dificultad del duelo: insistió en que “todos los partidos tienen una dificultad increíble, es muy difícil ganar aunque a veces no lo parezca” y pronosticó que el conjunto pepinero “estará arriba” y será “de los mejores” por plantilla. Aun así, recalcó que el Racing ha preparado la cita con la idea clara de “sacar los tres puntos” en casa, manteniendo la identidad que le ha llevado a su actual racha.
Respecto a la Copa del Rey y el cruce ante el Villarreal, el ’10’ considera que será una buena vara de medir para comprobar “el nivel que el equipo es capaz de ofrecer ante un auténtico equipazo”. Está convencido de que el Racing “va a dar la cara, va a competir muy bien” y confía en poder “pasar de ronda” apoyándose en la fortaleza colectiva que ya se ha visto en eliminatorias anteriores.
Por último, tuvo palabras para la portería ante la baja de Jokin Ezkieta. Señaló que tanto Plamen como el resto de jugadores con menos minutos “están ofreciendo un nivel increíble” en el día a día y que esa implicación global es “la clave de que todo vaya como va”. Lanzó un mensaje de tranquilidad al entorno: aseguró que el guardameta búlgaro “hará un partidazo” y aportará la seguridad que el bloque necesita, reforzando la idea central de su discurso: por encima de nombres propios, el verdadero motor de este Racing es el equipo.











