Unos 160 docentes de 24 centros educativos de Cantabria han participado esta noche en un encierro convocado por la Junta de Personal Docente para exigir una adecuación retributiva. Esta acción se enmarca en la tercera semana consecutiva de movilizaciones para presionar al consejero de Educación, Sergio Silva, y reclamar la reanudación inmediata de las negociaciones salariales.
La Junta de Personal ha agradecido la participación de más de 140 personas en esta última jornada de encierros, calificándola como una muestra de la «determinación del profesorado por lograr una retribución justa y hacer oír su voz ante la inacción del Gobierno». Según su comunicado, la actitud «intransigente» tanto del consejero Silva como de la presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, sigue siendo un obstáculo para el diálogo.
El colectivo docente denuncia que el conflicto laboral, que lleva más de un año sin resolverse, se ha visto agravado por la postura «indiferente» del Gobierno cántabro. «La proclamada defensa del diálogo del consejero no es más que una fachada vacía», aseguran, al tiempo que critican la falta de respuesta a sus reiteradas peticiones de negociación.
Además, el reciente anuncio del PRC, condicionando su apoyo a los presupuestos de 2026 al cumplimiento de las demandas salariales durante 2025, ha añadido presión al Ejecutivo. Según la Junta, esta situación deja al consejero de Educación en una posición de «absoluto aislamiento» y lo insta a retomar las conversaciones: «Solo tiene una opción: sentarse a negociar y alcanzar un acuerdo que ponga fin a este conflicto».
La Junta de Personal ha reafirmado que las movilizaciones continuarán hasta que se logre una adecuación retributiva lineal y efectiva para el colectivo docente.













