La consejera de Presidencia, Justicia, Seguridad y Simplificación Administrativa del Gobierno de Cantabria, Isabel Urrutia, ha enfatizado la relevancia de los simulacros como instrumentos esenciales para el adiestramiento de los servicios de emergencias y para sensibilizar a la ciudadanía, que debe asumir un papel protagonista activo en la prevención y mitigación de riesgos. Estas manifestaciones las ha realizado durante su intervención en el Centro de Coordinación Operativa (CECOP) activado en el contexto de un simulacro de riesgo químico, promovido conjuntamente por el Ejecutivo autonómico y Gasib (Sociedad Ibérica de Gas Licuado SL), en el marco de las labores preventivas habituales con industrias sujetas a la normativa SEVESO.
Urrutia ha calificado como elemento «vital» del Sistema de Protección Civil y Gestión de Emergencias el impulso a la concienciación de los ciudadanos, orientado a promover la prevención y el autocuidado, de modo que en una situación de crisis «todos sepamos qué hacer y cómo cuidarnos», independientemente de la respuesta profesional de los equipos especializados. Este nivel de conocimiento ciudadano, ha precisado la consejera, contribuye a prevenir siniestros secundarios y posiciona a la población como un agente proactivo en la gestión de escenarios críticos.
Para la responsable autonómica, las simulaciones de situaciones reales resultan «absolutamente necesarias e imprescindibles» con el fin de verificar el buen funcionamiento de los sistemas de alerta y garantizar que los dispositivos de intervención operen con una coordinación y preparación óptimas, permitiendo afrontar emergencias reales «con las máximas garantías».
El ejercicio ha recreado un incidente grave consistente en una explosión mecánica conocida como BLEVE (Boiling Liquid Expanding Vapor Explosion) en un depósito de propano con capacidad de 2.130.000 litros. Para la dirección de la emergencia, se ha establecido un Puesto de Mando Avanzado (PMA) en las proximidades de la empresa, y se ha simulado el despliegue operativo mediante dos mesas de trabajo que han representado la zona caliente y la zona templada del suceso.
De esta forma, el Gobierno de Cantabria, Gasib como foco del simulacro y diversas entidades dedicadas a la atención de emergencias en los tres niveles institucionales han practicado el protocolo de respuesta ante diversos escenarios derivados de la explosión ficticia del depósito. Paralelamente, se ha ensayado la puesta en marcha del Plan de Emergencia Interior de la planta, dedicada al almacenamiento y distribución de gases licuados del petróleo (GLP), así como la articulación coordinada de los servicios ante un incidente de gran envergadura en este tipo de instalaciones.
En el desarrollo del ejercicio han tomado parte más de 40 personas procedentes de la propia empresa y de los organismos, administraciones y entidades que conforman el Sistema de Protección Civil de Cantabria. Entre los participantes figuran bomberos del Gobierno regional, personal de sala y técnicos del 112 Cantabria, Cruz Roja, Direcciones Generales de Aguas y Medio Ambiente, Guardia Civil, Policía Local, Policía Nacional, 061, voluntarios de agrupaciones de Protección Civil, el servicio de drones del Ejecutivo y técnicos y rescatadores de la Dirección General de Seguridad y Protección Ciudadana, responsable de la organización del simulacro. A todos ellos, tanto públicos como privados, la consejera les ha transmitido su agradecimiento por «su participación y colaboración porque su entrenamiento es fundamental para garantizar nuestra seguridad».
Uno de los aspectos destacados del simulacro ha sido la prueba del sistema Es-alert, mecanismo de notificación de riesgos a dispositivos móviles en el entorno de Gajano (Marina de Cudeyo), con un aviso dirigido a teléfonos situados en un radio de un kilómetro alrededor de la fábrica. Esta herramienta habilita el envío masivo e inmediato de alertas a personas potencialmente afectadas por emergencias o catástrofes, a través de mensajes remitidos por las antenas del área geográfica definida por el Servicio de Protección Civil y Emergencias del Gobierno de Cantabria.
La simulación ha implicado la emisión de una notificación análoga a un SMS que ocupa toda la pantalla del smartphone, acompañada de un sonido y vibración que se activan incluso en dispositivos silenciados, bloqueados o en modo ‘No molestar’, asegurando su visualización en escenarios reales de riesgo. El mensaje, que indica explícitamente que se trata de un simulacro y no exige acción alguna por parte del receptor —salvo pulsar ‘Aceptar’ para cerrarlo—, garantiza la confirmación de lectura. En situaciones reales, estos avisos incorporarían detalles sobre el tipo de amenaza, sus efectos potenciales y recomendaciones específicas de conducta para la población impactada.
Adicionalmente, se han activado las sirenas de aviso instaladas en la planta desde 2023, con la doble finalidad de comprobar su operatividad y familiarizar a residentes y trabajadores del entorno con su señal acústica, facilitando su identificación en cualquier eventualidad crítica en la factoría.
Este simulacro se integra en el programa anual de emergencias del Gobierno de Cantabria, que fomenta el entrenamiento conjunto de servicios y entidades implicadas en la gestión de crisis. Para el ejercicio 2026, se han previsto tres simulacros con empresas de riesgo químico bajo normativa SEVESO, otros tres que activarán Planes Especiales de Protección Civil por su complejidad, y uno adicional de espeleosocorro.













