La presidenta del Gobierno de Cantabria, María José Saenz de Buruaga, ha anunciado la transformación del antiguo psiquiátrico de Parayas, en Maliaño (Camargo), en un complejo asistencial de referencia para atender demandas sociosanitarias prioritarias de la comunidad. La iniciativa, visitada este jueves por Buruaga junto a la consejera de Inclusión Social, Begoña Gómez del Río, y el alcalde de Camargo, Diego Movellán, revertirá el convenio anterior con el Ministerio de Inclusión para su uso como centro de refugiados con capacidad para 300 personas.
El plan contempla la rehabilitación de ocho de los diez edificios existentes —con un diagnóstico favorable de Tragsatec—, mientras que los dos restantes serán demolidos. El conjunto albergará una residencia de mayores, una unidad de atención al daño cerebral adquirido, otra para la recuperación de la salud y un espacio sociosanitario destinado a personas en situación de vulnerabilidad, respondiendo al mapa de necesidades elaborado con la Universidad de Cantabria.
La inversión prevista asciende a 22,5 millones de euros, con proyectos básicos listos para finales de 2026 y obras en 2027 mediante colaboración público-privada. Buruaga ha enfatizado que el complejo «no tiene marcha atrás» y se orienta a «las verdaderas necesidades de los cántabros», descartando el modelo de macrocentro migratorio impuesto por el Gobierno central.
Esta reconversión parte del Plan de Necesidades Asistenciales, que identifica carencias en recursos sociosanitarios, cruzado con el Plan Director de Usos de Tragsatec, que evalúa el estado de las instalaciones en desuso desde 2016. El Gobierno recuperó el control del inmueble, propiedad autonómica, para reorientarlo hacia prioridades locales tras el acuerdo previo con el Ejecutivo central en marzo de 2023.
El espacio sociosanitario se ubicará en los antiguos talleres, con 1.066 metros cuadrados, integrando servicios para vulnerables. La iniciativa se alinea con la política de inclusión social del PP, que ha impulsado estudios previos desde su llegada al poder, incluyendo el encargo a Tragsatec en diciembre de 2024.
Buruaga ha destacado la integración de necesidades y espacios disponibles para definir un proyecto «realista y adaptado», encajando demandas futuras con la capacidad del complejo de 43.500 metros cuadrados. La consejera Gómez del Río ha subrayado el enfoque en mayores y daños neurológicos, áreas con listas de espera crecientes.
El alcalde Movellán ha respaldado la propuesta, que beneficia a Camargo y la Bahía de Santander al generar empleo y servicios especializados. El proyecto prioriza la sostenibilidad, con rehabilitaciones que preservan patrimonio arquitectónico mientras modernizan instalaciones.
Desde su cierre, Parayas ha albergado usos provisionales como el Centro Socioeducativo Juvenil, reformado en 2025 con 1,4 millones para menores judicializados bajo gestión de Fundación Diagrama. La nueva visión consolida su rol asistencial regional.
La presidenta ha reiterado el compromiso: «Será un espacio al servicio de Cantabria, no un centro para inmigrantes», diferenciando esta apuesta de planes anteriores y alineándola con la hoja de ruta sociosanitaria autonómica.













