La alcaldesa de Santander, Gema Igual (PP), ha anunciado el cierre de “algunos espacios” municipales “por prudencia”, como respuesta inmediata al colapso de la pasarela de El Bocal que causó seis muertes el martes de la pasada semana. “Debemos aprender de lo sucedido y actuar con cabeza”, ha declarado a los periodistas durante un acto por el Día de las Víctimas del Terrorismo.
Igual ha detallado que equipos técnicos del Ayuntamiento están inspeccionando y precintando infraestructuras similares en la senda costera, priorizando la seguridad de peatones y ciclistas. “Es pura precaución, no podemos correr riesgos innecesarios”, ha enfatizado, confirmando que los cierres afectan a elementos de madera expuestos en la zona del accidente.
Estas medidas municipales se suman a los dos precintos ya ordenados por Costas en pasarelas cercanas al oeste del colapso. Igual ha dejado claro que el Ayuntamiento actúa en sus competencias, revisando todo lo que pueda estar en riesgo mientras avanza la investigación judicial.
“Tenemos que sacar lecciones de esto”, ha repetido la regidora, negando quejas previas específicas en el Buzón del Ciudadano sobre grietas en la pasarela caída. Ha apuntado a Costas como responsable de su ejecución —parte del proyecto Faro de Cabo Mayor-Virgen Blanca de 2016—, pero insiste en que Santander no cruza los brazos.
Los cierres incluyen acordonamientos con vallas y desvíos, manteniendo accesible el centro cultural Fernando Ateca para familias de las víctimas. Igual ha subrayado que las obras del plan de sostenibilidad turística no tocaron madera, sino plumeros y senderos.
Con el 112 habiendo alertado 24 horas antes (“se puede caer a las rocas”), Igual ve justificado el endurecimiento: “Mejor prevenir que curar”. Los espacios quedarán cerrados hasta que peritos den luz verde.











