La presidenta del Gobierno de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, se ha reunido esta mañana con el presidente de la Federación de Municipios de Cantabria (FMC), Francisco Javier Camino, para poner en marcha una colaboración estrecha que afronte el problema de las instalaciones abandonadas de Telefónica en distintos núcleos urbanos de la región. A través de la Dirección General de Administración Local, junto a la FMC y los ayuntamientos afectados, se elaborará un catálogo detallado de esos equipamientos obsoletos —antenas, cables y armarios en desuso— que generan riesgos para la seguridad ciudadana y afean el paisaje de nuestros pueblos y barrios.
En el encuentro, celebrado en la sede del Ejecutivo regional en Santander, también tomaron asiento la consejera de Presidencia, Interior, Justicia y Seguridad, Isabel Urrutia, y los vicepresidentes de la FMC Eduardo Ortiz —primero— y Roberto Escobedo —segundo—. Este asunto responde a las demandas que los alcaldes habían planteado en citas previas con Buruaga, quien ya la semana pasada se sentó con directivos de Telefónica para exponer la gravedad del tema y exigir soluciones concretas. Ahora, el pacto marca un avance clave: identificar con precisión los puntos críticos para facilitar a la operadora la intervención y el desmantelamiento, allanando el camino a una limpieza urgente que mejore tanto la seguridad como la estética de Cantabria.
Más allá de las ruinas telefónicas, Camino ha aprovechado la reunión para trasladar otras preocupaciones municipales de calado. Ha puesto sobre la mesa las reivindicaciones en torno al Fondo de Cooperación Local y la financiación que reciben las entidades locales para sostener servicios públicos esenciales, en un panorama marcado por el alza generalizada de costes energéticos y operativos. El presidente de la FMC ha aplaudido el esfuerzo del Gobierno en el Plan Concertado de Servicios Sociales, pero ha insistido en la urgencia de unas nuevas cuentas regionales para 2026 que permitan seguir progresando en prestaciones sociales y apoyo a los consistorios.
No han faltado otros temas candentes en la agenda. Los representantes municipales han solicitado la mediación del Ejecutivo ante las confederaciones hidrográficas para agilizar los permisos de limpieza de cauces fluviales que atraviesan los términos municipales, una labor vital para prevenir inundaciones y mantener la seguridad en las zonas rurales. Asimismo, han pedido ayuda en la aplicación de la nueva Ley de Bienestar Animal, que está complicando la gestión de colonias felinas y la tenencia responsable en los pueblos, reclamando flexibilidad y recursos para su cumplimiento efectivo sin sobrecargar a los ayuntamientos más pequeños.
Esta cita refuerza el compromiso de colaboración entre el Gobierno de Cantabria y la FMC, un tándem esencial para resolver los retos cotidianos de los 102 municipios de la comunidad. Buruaga ha reiterado su disposición a trabajar codo con codo con los alcaldes, priorizando cuestiones que impactan directamente en la vida de los cántabros, desde la modernización del paisaje urbano hasta el sostenimiento de los servicios básicos. Las próximas semanas serán clave para materializar este catálogo de intervenciones en instalaciones de Telefónica y avanzar en las demandas financieras y administrativas planteadas.














