Cerca de un centenar de personas se ha concentrado este sábado en la Plaza del Ayuntamiento de Santander en una movilización convocada por la organización Las Calles contra el Fascismo para expresar su rechazo a la celebración de conciertos de carácter neonazi en la ciudad.
Durante la protesta, los asistentes han coreado consignas como “Nazis no, ni aquí ni en ningún lado”, “Migrantes bienvenidas, racistas fuera”, “La miseria viene en ferri, no en patera” o “Eventos fascistas nunca más”.
En el transcurso del acto, los convocantes han dado lectura a un manifiesto en el que han explicado que la concentración responde a la organización de varios conciertos previstos para este 21 de febrero “a escasos metros” de la plaza, concretamente en el número 13 de la calle Vista Alegre.
Según han expuesto, en ese emplazamiento se encuentra la sede de un colectivo al que han definido como “un grupúsculo neofascista”, que —han señalado— se declara abiertamente escuadrista y que, tal y como han denunciado, habría invitado nuevamente a miembros de CasaPound a Santander.
Durante la lectura del texto, los portavoces han advertido de que, aunque “siempre han existido grupos muy minoritarios con postulados de odio, supremacismo y violencia”, consideran que en la actualidad estos discursos “han ganado visibilidad en el debate público”, algo que han vinculado al contexto social y económico.
A juicio de los convocantes, este tipo de ideologías “canalizan el malestar hacia el señalamiento de determinados colectivos”, entre los que han citado a mujeres, personas migrantes, integrantes del colectivo LGTBIQ+ y población en situación de precariedad.
Asimismo, en el manifiesto han acusado a CasaPound —organización a la que han descrito como un grupo de inspiración fascista— de estar vinculada a episodios de violencia en distintos países europeos. También han recordado anteriores eventos celebrados en la ciudad, aludiendo a imágenes de enfrentamientos entre asistentes y otros grupos ultras que, según han indicado, tuvieron amplia difusión en redes sociales.
El texto leído durante la concentración ha defendido que “el antifascismo no es una postura minoritaria”, sino —según han afirmado— “una defensa de la libertad, la diversidad y la convivencia”. En esta línea, han hecho un llamamiento a “no normalizar” actividades que, en su opinión, promuevan discursos de odio.
La concentración se ha desarrollado con normalidad, sin que se hayan registrado incidentes y sin presencia policial en la zona.













