El Gobierno de Cantabria ha dado a conocer la Estrategia Cántabra de Mitigación y Adaptación al Cambio Climático (EcMACC), que el consejero Roberto Media califica de «hoja de ruta para el futuro» y muestra de compromiso político frente a una amenaza ya palpable en litorales, montes, agua y economía local.
Presentada en el CIMA ante el Consejo Asesor de Medio Ambiente -con representantes de administraciones, municipios, universidad, ecologistas, agentes sociales y expertos-, la hoja integra mitigación para rebajar emisiones de GEI y adaptación para blindar territorio y población ante impactos inevitables, apuntando a la neutralidad climática pre-2050 sin hipotecar el tejido productivo.
Media pone el grueso en la transición energética: rehabilitación de edificios, autoconsumo, comunidades energéticas, movilidad verde y electrificación controlada, todo con justicia social para colectivos vulnerables y como palanca de empleo y desarrollo sostenible.
Subraya soluciones basadas en la naturaleza, gestión hídrica eficiente y urbanismo resiliente, vistas como inversión aliada a la Estrategia de Bioeconomía y Economía Circular de 2025, con perspectiva de equidad para no dejar atrás a nadie.
El proceso participativo y la gobernanza fuerte aseguran su viabilidad, con voluntad política firme para traducir el reto climático en innovación, puestos verdes, modernización industrial y repoblación rural.
En paralelo, ha expuesto la II Estrategia de Educación Ambiental, actualizada desde 2006 como documento vivo con plazos, responsables e indicadores, a cargo del Grupo de Trabajo del Consejo, y ha llamado a ayuntamientos, escuelas, empresas y sociedad a impulsarla como eje de sostenibilidad compartida.













