Las obras de duplicación y electrificación de la vía ferroviaria entre Astillero y Orejo, en la línea de Cercanías Santander-Liérganes, se han retrasado por varios condicionantes técnicos que han ralentizado los trabajos en este tramo de 6,8 kilómetros.
Los trabajos arrancaron en noviembre con un plazo inicial hasta principios de marzo, pero ahora no hay fecha confirmada de conclusión. Fuentes de Adif han explicado a Europa Press que solo se reabrirá al tráfico el trazado entre Astillero y La Cantábrica —el de mayor afluencia de viajeros— a primeros del próximo mes, y han evitado fijar un calendario preciso para no “pillarse los dedos”.
Entre los motivos del retraso destaca la construcción de un nuevo puente sobre la ría de Solía, para el que la Demarcación de Costas impuso condicionantes aprobados en Consejo de Ministros. Estas labores han obligado a suprimir los trenes entre Astillero y Orejo, con transbordos por carretera hasta Liérganes para los usuarios de Cercanías (línea C3) y hasta Orejo para los de Media Distancia Santander-Bilbao (R3).
Renfe ha cubierto el corte con más de 5.000 circulaciones de autobuses desde noviembre: 48 diarias en días laborables y 42 en fines de semana y festivos.
El proyecto forma parte del Plan de Cercanías de Cantabria, con una inversión de 1.599 millones de euros, y supone unos 50 millones solo en este tramo. La duplicación de la vía única permitirá ganar capacidad, aumentar la velocidad máxima y mejorar el confort de los viajeros.














