El Parador de Santillana del Mar volverá a abrir sus puertas antes del verano, después de año y medio de trabajos intensos y una inversión de 7,4 millones de euros impulsada por la empresa pública Paradores. Así lo ha confirmado este viernes el delegado del Gobierno en Cantabria, Pedro Casares, durante su visita a las obras de este emblemático alojamiento situado justo detrás del Ayuntamiento de Santillana del Mar.
Casares ha recorrido las instalaciones acompañado de la alcaldesa, Sara Izquierdo, el director del parador, José Carlos Campos, y Juan de Miguel, presidente de la constructora SIEC, encargada de la ejecución. Ha puesto en valor esta renovación integral promovida por el Gobierno de España, que no solo amplía el número de habitaciones de 28 a 31, sino que también mejora espacios comunes y aparcamientos, convirtiendo este parador en uno de los más punteros del país.
Las actuaciones arrancaron en enero de 2025 y están ya en su fase final, con la empresa de decoración ya inspeccionando el inmueble para los últimos retoques, que supondrán otros 1,3 millones adicionales. «La obra avanza de manera muy positiva», ha resumido Casares, subrayando cómo estas mejoras elevan la categoría hotelera hasta las ansiadas cuatro estrellas.
Detalles técnicos de la reforma integral
Entre los avances más notables, se ha renovado por completo la envolvente térmica del edificio, reforzando el aislamiento de la cubierta y sustituyendo todas las carpinterías exteriores para mayor eficiencia energética. La accesibilidad ha sido un eje clave: se ha cambiado el ascensor, creado una habitación adaptada en la planta baja y modificado los baños comunes para garantizar el cumplimiento de normativas inclusivas.
Además, se ha potenciado la habitabilidad con tratamientos acústicos avanzados, una optimización de los recorridos interiores y espacios más funcionales, junto a la instalación de nuevos sistemas de climatización, distribución y producción de agua caliente. Todo ello culmina con la renovación absoluta de acabados interiores, preparando el terreno para el proyecto de decoración y artístico que cerrará esta transformación total.
Inversión global y el caso del Parador Gil Blas
En paralelo, el Parador Gil Blas, el otro hotel estatal en Santillana del Mar, permanece cerrado para una serie de reformas que se prolongarán unos tres meses y acabarán en abril. Estas obras, con un presupuesto de 880.000 euros, se centran en la mejora de la terraza, los sistemas de agua caliente y las instalaciones de gas, asegurando mayor seguridad y confort.
Juntas, ambas intervenciones suman 8,3 millones de euros por parte de Paradores, más 125.500 euros adicionales de Turespaña vía fondos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), destinados a elaborar un Plan Director de Conservación para las dos propiedades. Con estas actuaciones, Santillana del Mar refuerza su atractivo turístico, uno de los pilares de la economía local en esta villa medieval de la comunidad autónoma.














