Los hospitales y centros de salud de Cantabria afrontan desde hoy lunes, 16 de febrero, la primera jornada de una huelga médica convocada a nivel nacional y secundada localmente por el Sindicato Médico, que se extenderá durante toda la semana hasta el viernes 20.
El Gobierno de Cantabria, de carácter autonómico, aprobó el pasado jueves el decreto de servicios mínimos que regula estos paros, no solo para esta semana sino también para las convocatorias previstas en marzo (16-20), abril (27-30), mayo (18-22) y junio (15-19), con el objetivo de equilibrar el derecho a la huelga con la atención sanitaria esencial.
El texto, publicado en el Boletín Oficial de Cantabria (BOC), justifica la medida en la necesidad de ponderar “el ejercicio del derecho de huelga con el derecho de la ciudadanía a la salud y a la atención sanitaria”, evitando que los paros pongan en riesgo la asistencia urgente y no demorable para la población.
Los servicios mínimos afectan a la atención especializada en los principales hospitales autonómicos, como el Marqués de Valdecilla en Santander, Sierrallana en Torrelavega, el Comarcal de Laredo y Tres Mares en Reinosa, así como a la red de Atención Primaria en centros de salud de toda la Comunidad.
La movilización, de alcance estatal, responde a la demanda de un estatuto marco profesional específico para los médicos, ante la falta de avances en las negociaciones con el Ministerio de Sanidad, y podría impactar en miles de citas y consultas no urgentes durante las semanas afectadas.
En Cantabria, el Sindicato Médico de Primaria (SMP) respalda la convocatoria, que se suma a tensiones previas en el sector sanitario público, aunque el Servicio Cántabro de Salud (SCS) garantiza la continuidad de las urgencias y hospitalizaciones críticas.
El Ejecutivo regional subraya su apoyo histórico a las mejoras laborales de los profesionales sanitarios, mediante acuerdos previos, pero insiste en la prioridad de no alterar la cobertura básica ante esta protesta de carácter nacional.
Pacientes con citas programadas en hospitales y centros de salud deben verificar posibles suspensiones, ya que los servicios mínimos priorizan quirófanos de urgencia, UCI, partos y atención primaria básica, según detalla el decreto oficial.
La huelga se enmarca en un calendario mensual de paros hasta junio, lo que genera incertidumbre en el SCS, aunque el Gobierno autonómico apela a la responsabilidad para minimizar disrupciones en un sistema ya tensionado por demandas laborales acumuladas.














