La mayoría de los trabajadores de la fábrica de Teka en Santander han respaldado este martes el preacuerdo sobre el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) alcanzado el pasado sábado entre los sindicatos y la dirección de la multinacional china MIDEA.
El pacto rebaja de 99 a 66 los despidos previstos a nivel nacional, de los cuales 34 corresponden a Santander —frente a los 47 inicialmente planteados para esta planta, que es la más afectada con el 51,5% del total. Fuentes sindicales han confirmado el apoyo mayoritario en la asamblea celebrada en la capital cántabra, algo que no ha ocurrido en Zaragoza donde el rechazo fue casi total.
UGT-FICA, CCOO y CSIF, que han liderado las negociaciones durante un mes, celebran que el acuerdo incorpora “muchas de las reivindicaciones” de la plantilla y ha sido bien recibido por los empleados. El preacuerdo queda pendiente de ratificación final en todas las plantas afectadas.
La negociación logró primero reducir los despidos a 80 y, tras contabilizar 14 recolocaciones posibles en Alcalá de Henares, fijar la cifra en 66.
Entre las principales mejoras pactadas destacan indemnizaciones de 40 días por año trabajado, con un tope de 30 mensualidades, un plan de rentas para trabajadores a partir de los 59 años y el abono por parte de la empresa del convenio especial con la Seguridad Social para empleados de entre 55 y 63 años.
El acuerdo también establece un periodo de voluntariedad para adherirse al ERE, la creación de un servicio de recolocación externo y prioridad para los despedidos en futuras ofertas de empleo de la compañía. Además, garantiza que estas condiciones se mantendrán vigentes durante tres años para cualquier nuevo ajuste de plantilla.
Los representantes sindicales subrayan que este pacto “salvaguarda gran parte de las demandas” planteadas por los trabajadores y supone un paso clave para cerrar un proceso marcado por la tensión inicial de la empresa.














