La huelga general de Renfe iniciada este lunes alcanza en Cantabria un seguimiento de entre el 90 y el 95% de la plantilla con derecho a secundarla y fuera de servicios mínimos, ha precisado hoy Óscar Martín, presidente del comité de empresa de la operadora en la autonomía y representante de UGT. La primera jornada de este paro de tres días consecutivos, que se extiende hasta el miércoles 11 de febrero, se desarrolla sin incidentes y con el estricto cumplimiento de los servicios mínimos, ha subrayado el sindicalista.
En concreto, el paro impide funcionar a la mitad de las 90 circulaciones habituales de Cercanías en la comunidad, mientras que en Media Distancia operan solo entre el 35 y el 50% de los trenes programados. Martín ha detallado que de las seis circulaciones del Alvia —tres de ida y tres de vuelta— hoy circulan cuatro, y en Media Distancia se mantiene la mitad de los servicios hacia Valladolid, Oviedo o Bilbao. El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha impuesto servicios mínimos del 50% en Cercanías cantabras —75% en horas punta—, del 73% en Larga Distancia nacional y del 65% en Media Distancia, garantizando trayectos clave como Santander-Alicante (6.48 h ida, 10.26 h vuelta), Santander-Madrid Clara Campoamor (19.00 h) y Madrid-Santander (19.08 h), con cancelaciones como el mediodía hacia la capital.
Para dar visibilidad a la protesta, el comité de empresa ha convocado una concentración a las 12 horas frente a la estación de Santander. Renfe calcula que en jornada habitual la línea C1 mueve 2.257 pasajeros, y las de ancho métrico C2 y C3 suman 11.247 (6.015 en C2 y 5.232 en C3), pero los servicios mínimos reducen al 21,43% la oferta en la estación santanderina, complicando la venta de billetes. Los usuarios deben verificar horarios actualizados y considerar alternativas de transporte.
El líder sindical ha insistido en que el conflicto, respaldado por el Comité General de Empresa de Renfe, Semaf, CCOO, CGT y SF, responde a la precariedad de las infraestructuras ferroviarias, puesta en evidencia por los accidentes mortales de Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona). «Pedimos al Ministerio de Transportes un plan de mantenimiento real, no solo de inauguraciones, y un aumento de empleo en Renfe y Adif, donde en los últimos años se ha externalizado y subcontratado sin control adecuado de esas empresas», ha afirmado Martín.
En cuanto a Adif, ha recordado que su plantilla actual en Cantabria, de 320 trabajadores, debería duplicarse para cubrir las necesidades con personal propio y eliminar la dependencia de contratas o subcontratas. «Se cumplen las condiciones mínimas de seguridad, pero hacen falta inversiones no solo en mantenimiento de vías —con un trazado muy antiguo de finales del XIX y principios del XX—, sino también en material rodante y talleres, que datan de los años 50 y presentan un estado muy deteriorado, igual que muchos trenes», ha agregado el presidente del comité.
La huelga, a jornada completa los días 9, 10 y 11 de febrero, también afecta a empresas privadas de mercancías y busca revertir externalizaciones, reforzar plantillas y elevar la seguridad del ferrocarril español, denunciando la precarización general del sector.













